Comedores compulsivos, resultado de un mal manejo de emociones

México D. F.- Los trastornos de la conducta alimentaria parecen ser una característica de nuestro tiempo. La anorexia y la bulimia son quizás los más conocidos, sin embargo, no son los únicos trastornos que pueden afectar la relación de las personas con la comida.


 


Comer de manera compulsiva es un trastorno considerado como una enfermedad crónica, y está muy relacionada con factores emocionales como la depresión, miedos y fobias, pero no fue sino hasta 1992 cuando se le reconoció oficialmente. Este padecimiento se caracteriza por la frecuente ingesta de alimentos sin control, más allá de llegar a un punto de satisfacción.


 


Es importante señalar que, a diferencia de las personas con anorexia y bulimia, los comedores compulsivos no presentan conductas para compensar su forma de comer, como vomitar o usar diuréticos y laxantes.


 


La explicación para este comportamiento es que quienes padecen el trastorno responden de manera inadecuada a situaciones de estrés, problemas cotidianos y conflictos emocionales; por lo general tienen baja autoestima y son perfeccionistas, exigentes o con tendencia a la impulsividad. Tales sentimientos van acompañados de la necesidad de aceptación, validación y cariño por parte de los demás, así como de los episodios de %u201Catracones%u201D (ingesta excesiva de alimentos).


 


Los comedores compulsivos suelen esconderse detrás de su apariencia física, creando un bloqueo entre ellos y la sociedad. Los aqueja el sentimiento de culpa por no ser %u201Clo suficientemente buenos%u201D, o al no poder controlar su consumo de alimentos y llegan a obsesionarse por su peso de forma enfermiza.


 


Aún se desconocen las causas de este problema, pero con frecuencia los pacientes (más de la mitad) presentan historias de depresión. Además del daño emocional, comer compulsivamente puede derivar en complicaciones como enfermedades cardiovasculares, hipertensión, problemas gastrointestinales, de la vesícula biliar, hipercolesterolemia, diabetes y enfermedades articulares.


 


Para considerar a una persona como comedor compulsivo, debe presentar los siguientes síntomas:


 



  • No poder controlar la cantidad de lo que se come
  • Presentar episodios frecuentes de atracones de comida
  • Comer, aún sin hambre y ansiosamente
  • Continuar comiendo, a pesar de sentirse satisfecho
  • Sentir culpa y depresión después de la comida


Este trastorno debe ser atendido por profesionales, pues la fuerza de voluntad no es suficiente para solucionarlo.

Acerca de Redacción

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

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