La preeclampsia-eclampsia es un padecimiento que mayormente afecta a mujeres embarazadas antes de los 20 años y después de los 35 años de edad, y que se caracteriza por la hinchazón de piernas y un incremento en la presión arterial.
Al respecto la doctora Leticia Valdés Ramírez, coordinadora de Prevención y Atención a la Salud en la Delegación Estado de México Poniente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), indicó que hasta la fecha las causas reales de la preeclampsia-eclampsia no son concretas por lo que se desconoce el origen, sin embargo se sabe que se puede llegar a presentar en el quinto mes del embarazo o incluso posterior al nacimiento del bebé.
Principalmente este padecimiento se registra en los extremos de la edad reproductiva, cuando hay antecedentes familiares, durante el primer embarazo o después del quinto, en un estado de gestación múltiple, diabetes mellitus e incluso entre mujeres de niveles sociales bajos, que no solicitan atención prenatal, menciona la doctora.
“En relación a este padecimiento el IMSS ha establecido estrategias que nos permiten prevenirla, con la visita al médico familiar para el control prenatal desde las primera semanas del embarazo, en donde se puede detectar cualquier anomalía que pueda afectar la salud de la mujer y del bebé”, indicó.
Así mismo, dijo que en la Delegación Estado de México Poniente del IMSS, se fortalecen continuamente los programas de fomento a la salud y medicina preventiva para ayudar a la mujer a que lleve un autocontrol; en cuanto a la preeclampsia se puede clasificar en severa y leve, de acuerdo a la pérdida de proteínas a través de la orina. En la eclampsia se pueden presentar convulsiones y en casos extremos caer en estado de coma.
El tratamiento dependerá del momento en que se diagnostique y la etapa en que este la enfermedad, por lo que puede ir desde una prescripción médico-dietética en el domicilio, hasta uno especializado en donde se requiera hospitalización para garantizar la salud de la futura madre y del bebé.
La prevención es fundamental, por lo que una adecuada atención y vigilancia a través del médico familiar permitirá evitar potencialmente alteraciones que puedan propiciar un riesgo para el embarazo.
La especialista del Seguro Social dijo que si una mujer embarazada llega a detectar anomalías, debe acudir de inmediato con su médico familiar quien podrá detectar y atender correctamente sus padecimientos.
Finalmente, resaltó la importancia de que antes de concebir se realicen pruebas de laboratorio que permitan saber el estado de salud de los interesados en ser padres y poder prepararlos para un embarazo exitoso, una etapa que debe idealmente disfrutarse y vivirse sin complicaciones.