NacionalNoticias

Prácticas de higiene de manos en el área de la salud en México: resultados de un instrumento de evaluación

“Guantes cuando esté indicado, Higiene de manos siempre”
En este Día Mundial de la Higiene de Manos, recordemos que un acto tan sencillo tiene un poder inmenso para protegernos y proteger a los demás.
¡Convierte la higiene de manos en un hábito de por vida!

MSP José Noé Rizo Amézquita Director de la Sección Técnica de Determinantes Sociales de la Sociedad Mexicana de Salud Pública (SMSP) Investigador en Salud y Seguridad Social de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social (CISS)

Dr. Gustavo Zárate Sánchez Secretario de Actas de la SMSP Jefe de División de Vinculación y Seguimiento Clínico en el Hospital Juárez de México

El lavado de manos es una de las formas más eficientes y económicas en la salud pública para prevenir el contagio y la propagación de enfermedades infecciosas. Su adecuada y oportuna práctica contribuye significativamente en la reducción de enfermedades infecciosas que van desde simples enfermedades respiratorias como el resfriado común, y gastrointestinales como la diarrea infecciosa ocasionada por patógenos como norovirus y Escherichia coli, hasta las complejas y potencialmente morales como el SARS-CoV-2, responsable de la COVID-19, y la influenza. Igualmente, es eficiente con infecciones de ojos como la conjuntivitis y algunas dermatitis, incluso para algunas enfermedades transmitidas por contacto, como la hepatitis A y enfermedades parasitarias (Organización Panamericana de la Salud (OPS), 2021). La higiene de manos salva vidas, esta sencilla práctica puede contribuir en la reducción de hasta 3.5 millones de muertes infantiles anuales por enfermedades diarreicas y neumonía (Curtis & Cairncross, 2003).

En la población general y en entornos comunitarios, los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) recomiendan lavarse las manos con agua y jabón al menos durante 20 segundos y si no hay agua y jabón disponibles, se anima a emplear algún desinfectante de manos que contenga al menos un 60% de alcohol (CDC, 2024). Además, señalan los momentos específicos en que es importante la higiene de manos, estos son:

  • Antes de comer o preparar alimentos
  • Antes y después de cuidar a alguien enfermo
  • Después de usar el baño
  • Después de toser, estornudar o sonarse la nariz
  • Después de tocar animales o sus desechos
  • Después de manipular basura o dinero
  • Al regresar a casa después de estar en espacios públicos

En contextos específicos como escolares y sanitarios; del mismo modo, es recomendable mantener la higiene de manos dado el alto flujo e intercambio de posibles fuentes de contagio de enfermedades infecciosas (OPS, 2021). Específicamente en entornos de atención a la salud, la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2009) ha establecido los 5 momentos para la higiene de manos:

  • Antes de tocar al paciente
  • Antes de realizar una tarea limpia/aséptica
  • Después del riesgo de exposición a líquidos corporales
  • Después de tocar al paciente
  • Después del contacto con el entorno del paciente

Para evaluar la eficiencia de las prácticas de higiene de manos, actualmente se han desarrollado diversos instrumentos, tanto para población general (e.g., Handwashing Assessment Instrument; Ardila et al., 2005), como para población específica en entornos sanitarios (e.g., Franco-Aguirre et al., 2019). Incluso la OMS ha publicado el Manual técnico de referencia para la higiene de manos (OMS, 2009) para guiar esta práctica de forma eficiente. Sin embargo, algunos de estos instrumentos son extensos o con una redacción técnica o poco accesible, por lo que aunado a su, en ocasiones, difícil acceso, resultan difíciles de emplear.

En el marco de la conmemoración del “Día Mundial de la Higiene de Manos”, a celebrarse el 5 de mayo, resaltando la importancia de esta valiosa intervención  y considerando las limitantes de los instrumentos antes mencionados, se realizó un estudio cuyo objetivo fue diseñar y validar un instrumento para evaluar las prácticas de higiene en manos con población del área de la salud. A través de la Sección Técnica de Determinantes Sociales de la Salud de la Sociedad Mexicana de Salud Pública se lanzó una convocatoria dirigida a profesionales del área de la salud de primer, segundo y tercer nivel; así como a estudiantes del área, para responder un instrumento en línea. El instrumento mostraba el consentimiento informado y solicitaba la colaboración; quienes accedieron, respondieron 12 preguntas, 4 fueron sociodemográficas (sexo, edad, profesionista o estudiante, región de residencia) y las 8 preguntas del instrumento en formato Likert con 5 opciones de respuesta de Nunca (0) a Siempre (6). Las preguntas fueron diseñadas por el autor con base en las recomendaciones de la OMS para la higiene de manos, y validadas con un par anónimo y ciego a los objetivos del estudio (Tabla 1).

Tabla 1. Reactivos del instrumento para evaluar las prácticas de higiene de manos en el área de la salud en México.

El acceso para responder al instrumento se permitió entre el 21 y el 25 de abril del presente año. Al finalizar este periodo, se obtuvo la respuesta de 500 participantes, 368 (74%) mujeres y 132 (26%) hombres, de entre 18 y 77 años (M = 42.42; DE = 12.22); fueron 35 (7%) estudiantes y 152 (30%), 250 (50%) y 63 (13%) profesionales de primero, segundo y tercer nivel respectivamente, que habitaban en la región centro (Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo, Morelos, Tlaxcala, Puebla; n = 175, 35%), región centro-norte (Aguascalientes, San Luis Potosí, Zacatecas, Guanajuato, Querétaro; n = 22, 4%),  región norte (Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Coahuila, Durango, Nuevo León, Sonora, Tamaulipas; n = 12, 2%), región occidente (Jalisco, Colima, Michoacán, Nayarit; n = 7, 1%) y región sur-sureste (Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz, Yucatán; n = 284, 57%) del país, de acuerdo a la clasificación geográfica del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, s. f.).

Los resultados obtenidos en la validación del instrumento se muestran en la Tabla 2. Inicialmente se llevó a cabo un diagnóstico de los reactivos por estimar la media y desviación estándar, así como su asimetría y curtosis. La respuesta media osciló entre 5.22 y 5.92 y la desviación estándar entre 0.43 y 1.04. Los valores de sesgo indican una fuerte asimetría negativa que indica que las respuestas se concentran en las opciones de respuesta de mayor valor; adicionalmente, los valores de curtosis indican distribuciones leptocúrticas, con colas más pesadas y una concentración excesiva de valores en la moda. Una prueba de normalidad univariada (i.e., Anderson-Darling) para cada reactivo demostró la distribución no normal en cada uno (p < 0.05) y la prueba de Mardia indicó la ausencia de una distribución normal multivariada (coeficiente de sesgo y de curtosis p < 0.05).

Tabla 2. Resultados del proceso de validación del instrumento para evaluar las prácticas de higiene de manos en el área de la salud en México. (Nota: M = media; DE = desviación estándar; S = sesgo; C = curtosis; F = factor; h2 = comunalidad; corr.t-c = correlación reactivo total corregida.)

La correlación entre reactivos mediante el coeficiente tau de Kendall se muestra en la Figura 1, el cual fue en todos los casos positivo y osciló entre 0.13 y 0.53, lo que indica una asociación moderada y descarta la multicolinealidad (Kim, 2019). La correlación reactivo total corregida se muestra en la Tabla 2. Como antes, en todos los casos fue positiva y superior a 0.30, lo que indica que cada reactivo contribuye al puntaje total obtenido en el instrumento. Las pruebas de adecuación muestral indicaron que los datos fueron pertinentes para un análisis factorial exploratorio (KMO = 0.84; prueba de esfericidad de Bartlett = 1273.59, p < 0.05; determinante de la matriz de correlación = 0.07) y un análisis para estimar el número de factores adecuados a retener indicó que eran dos los factores para obtener el mayor porcentaje de varianza explicada (Figura 2). Dada la distribución no normal, univariada y multivariada, se empleó un análisis factorial exploratorio con el método de extracción MinRes a partir de la matriz de correlaciones policóricas y con rotación Oblimin. Los resultados de este análisis (Tabla 2) muestran una carga factorial mayor a 0.40 en todos los casos y una comunalidad superior a 0.45. No obstante, los resultados del reactivo 4 y 6 sugieren la posibilidad de casos Heywood. Sin embargo, al ser este un trabajo en fase incipiente, se mantendrán los reactivos para que, en posteriores investigaciones y con nuevos datos, se evalúen dichos reactivos más a detalle y se obtenga evidencia que justifique retenerlos o eliminarlos del instrumento. El modelo factorial exploratorio obtenido se muestra en la Figura 3, en el cual además se aprecia que ambos presentar una correlación positiva (r = 0.51). El porcentaje de varianza explicada fue = 69%; 36% por el Factor 1 y 33% por el Factor 2 (Watkins, 2018). El Factor 1 se conformó por los reactivos 1 a 4, con una consistencia interna aceptable (alfa de Cronbach = 0.76); mientras que el Factor 2 se conformó por los reactivos 5 a 8, también con una consistencia interna aceptable (alfa de Cronbach = 0.75). Finalmente, la calificación tentativa de este instrumento puede hacerse por la suma aritmética de la respuesta en cada reactivo y, a mayor puntaje, mejores prácticas de higiene de manos en la población meta.

Figura 1. Correlación entre reactivos estimados mediante el coeficiente tau de Kendall.
Figura 2. Número de factores a retener para alcanzar el mayor porcentaje de varianza explicada posible.
Figura 3. Modelo factorial exploratorio del instrumento para evaluar las prácticas de higiene de manos en el área de la salud en México.

En conclusión, en este breve trabajo se presenta el desarrollo inicial de un instrumento para evaluar las prácticas de higiene en manos en estudiantes y profesionales del área de la salud. El instrumento se estructuró en dos factores correlacionados. Dos reactivos pueden presentar casos Heywood; sin embargo, futuros estudios deberán realizarse para investigar más a fondo las propiedades psicométricas de este instrumento. Por ahora, puede ser empleado de manera tentativa como una herramienta para evaluar las prácticas de higiene de manos en la población meta.

Subrayamos la importancia de la higiene de manos como una medida fundamental en la prevención de infecciones asociadas a la atención sanitaria. La evaluación precisa de estas prácticas, mediante instrumentos válidos y confiables, resulta crucial para identificar áreas de mejora e implementar estrategias efectivas que promuevan el cumplimiento de las recomendaciones. El instrumento presentado, representa un avance inicial prometedor en este sentido, ofreciendo una vía para obtener información valiosa sobre los hábitos de higiene en el ámbito de la salud.


Referencias

  • Ardila Alfonso, J. M., Corredor Castañeda, D. P., Díaz Ramírez, N. C., & Donoso Jiménez, D. M. (2005). Instrumento de valoración del lavado de manos (Handwashing assessment instrument): Adaptación y perfeccionamiento del HAI. Repertorio de Medicina y Cirugía, 14(1), 36–40. https://doi.org/10.31260/RepertMedCir.v14.n1.2005.376
  • Franco-Aguirre, J. Q., & Sarrazola-Moncada, Á. M. (2019). Validación y aplicación de una escala de conocimientos y prácticas sobre higienización de manos en estudiantes de Odontología. Revista Investigaciones Andina, 21(39), 285–306. https://doi.org/10.33132/01248146.1570
  • Watkins, M. W. (2018). Exploratory factor analysis: A guide to best practice. Journal of Black Psychology, 44(3), 219–246.

Redacción

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

Related Articles

Back to top button