Melanoma acral: el cáncer de piel invisibilizado fuera de Europa

En América Latina, África y Asia, este subtipo predomina y no está asociado a la radiación solar
Por: Redacción
LaSalud.mx / Oncologia.mx / LaSalud.lat, Ciudad de México, 16 de abril de 2026 .- El melanoma, reconocido como el cáncer de piel más agresivo, no siempre está asociado a la exposición solar. En diversas regiones de África, Asia y América Latina, el subtipo más frecuente es el melanoma acral, una variante que se presenta en la palma de las manos, la planta de los pies y debajo de las uñas, y cuya etiología no está vinculada a la radiación ultravioleta.
A pesar de su relevancia en estas regiones, este tipo de melanoma ha sido históricamente poco investigado, en gran parte debido a su baja incidencia en poblaciones de origen europeo, donde se concentra la mayor parte de la investigación científica.
Un estudio que aporta evidencia desde México
Un estudio liderado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con la colaboración del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), y publicado en la revista Nature, analiza por primera vez la genética del melanoma acral en población mexicana, aportando información relevante para comprender mejor su comportamiento y posibles estrategias terapéuticas.
La investigación fue encabezada por la científica Carla Daniela Robles-Espinoza, quien subraya que las poblaciones latinoamericanas se encuentran subrepresentadas en la investigación genómica del cáncer, lo que limita el desarrollo de tratamientos adaptados a estas poblaciones.
Brechas en los repositorios genómicos internacionales
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es la escasa representación de poblaciones latinoamericanas en bases de datos globales. Se estima que solo el 1% de las muestras disponibles corresponde a personas de origen latinoamericano, lo que restringe la capacidad de comprender la diversidad genética del cáncer.
Además, investigaciones previas citadas por Robles-Espinoza indican que más del 80% de las muestras en el proyecto The Cancer Genome Atlas corresponden a ascendencia europea, mientras que iniciativas como el Pan-Cancer Analysis of Whole Genomes incluyen apenas un 5% de muestras de ascendencia africana.
Asimismo, cerca del 70% de las líneas celulares utilizadas en investigación oncológica provienen de poblaciones europeas, lo que refuerza la desigualdad en la generación de conocimiento científico.

Diversidad genética y desarrollo del cáncer
De acuerdo con Carla Daniela Robles-Espinoza, comprender el cáncer requiere considerar tanto los factores genéticos como los ambientales, los cuales varían según la región geográfica y la ascendencia de las poblaciones.
En su planteamiento, señala que estudiar pacientes de diferentes orígenes es fundamental para avanzar en el conocimiento del cáncer, ya que las mutaciones y exposiciones ambientales no son homogéneas a nivel global.
Este enfoque permite entender mejor cómo se origina y evoluciona la enfermedad, así como diseñar estrategias terapéuticas más precisas.
Hallazgos genéticos en melanoma acral
El análisis incluyó muestras de casi un centenar de pacientes mexicanos, en las que se identificaron genes frecuentemente mutados y regiones del genoma con alteraciones específicas.
Los resultados sugieren que el melanoma acral puede originarse en distintos tipos de melanocitos, lo que se traduce en variaciones en las alteraciones genéticas según el origen celular del tumor.
Un hallazgo relevante fue que los pacientes con ascendencia europea presentaban con mayor frecuencia mutaciones en el gen BRAF, lo cual tiene implicaciones terapéuticas, ya que existen tratamientos dirigidos a este gen.
En contraste, otros pacientes presentan mutaciones distintas, lo que implica que no todos se benefician de las mismas terapias, y que es necesario desarrollar estrategias diferenciadas.
Firmas mutacionales y ausencia de exposición solar
El estudio contó con la participación del Grupo de Genómica Digital del CNIO, dirigido por Marcos Díaz Gay, quien explicó que cada agente carcinogénico deja una “firma” específica en el ADN tumoral.
En este caso, el análisis de las muestras confirmó que el melanoma acral no presenta huellas genómicas asociadas a la exposición solar, a diferencia de otros tipos de melanoma cutáneo.
Este hallazgo refuerza la diferenciación biológica de este subtipo y subraya la necesidad de abordajes específicos en su estudio y tratamiento.

Limitaciones en la investigación oncológica global
Marcos Díaz, jefe del grupo en el CNIO, destacó que la investigación del cáncer ha estado históricamente limitada por la falta de diversidad en las poblaciones estudiadas.
En su análisis, esta situación dificulta tanto el diagnóstico como el desarrollo de tratamientos eficaces para poblaciones no europeas, lo que plantea un desafío en términos de equidad en salud.
Un llamado a diversificar la investigación científica
El estudio pone de relieve la necesidad de ampliar la representación de distintas poblaciones en la investigación genómica, con el fin de mejorar la comprensión del cáncer y optimizar las estrategias terapéuticas.
En este contexto, se destaca que la diversidad genética es un componente esencial para avanzar hacia una medicina personalizada más equitativa, subrayando especialmente que la inclusión de poblaciones latinoamericanas en la investigación científica es clave para desarrollar tratamientos más eficaces y adecuados a sus características genéticas y ambientales.
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D.E.
