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Estar en la “depre” no es lo mismo que sentirse triste

Por Yazmín Vargas

México D. F, 8 de agosto (Salud Mundo de Hoy).- ¿Quién no ha dicho en algún momento de desgano que está en la “depre”?, asociándolo con un estado de ánimo y no como una enfermedad, lo que realmente es.

La depresión, como todas las enfermedades, tiene una serie de síntomas y una de ellas es efectivamente la tristeza, pero en realidad es mucho más que eso, ya que su órgano de choque se encuentra en el cerebro, como lo han podido demostrar los expertos en salud mental.

“Hay que entender que el daño que produce la depresión es a nivel molecular o celular. Con este padecimiento disminuye la concentración, en el cerebro, de ciertas sustancias llamadas neurotransmisores”, explicó el doctor Augusto César Velasco Téllez, cirujano egresado de la Facultad Mexicana de Medicina de la Universidad La Salle.
 
Estas sustancias son la serotonina y la noradrenalina, aunque también se ha asociado la dopamina, éstas sirven como medio de comunicación entre una neurona y otra.  En algunos pacientes, se ha llegado a presentar un doble problema, por un lado hay menos sustancia y por el otro, la neurona que recibiría el impulso no lo hace.

El también especialista en psiquiatría por la clínica San Rafael y la Universidad La Salle, explicó en entrevista exclusiva con Mundo de Hoy que en esta enfermedad hay dos grupos de síntomas: los emocionales que son los que habitualmente los médicos o pacientes asocian con la depresión: tristeza, ganas de llorar, angustia o ansiedad,  sentimientos de desesperanza, pensamientos negativos y de culpa que no corresponden con la realidad, la sensación de que todo va a salir mal, además de no disfrutar de las cosas que antes le ocasionaban placer.
 
Los síntomas físicos, que hasta hace pocos años no se les habían dado la importancia debida en esta enfermedad: la falta de energía o de fuerza física, cansancio, dolores vagos en todo el cuerpo o en una parte definida, pero los más frecuentes son los dolores de cabeza y en las articulaciones, problemas para dormir, o tener sueño todo el día, además de pérdida o aumento del apetito y falta de deseo sexual.

En el peor de los casos, la gente tiene ataques de ansiedad o de pánico, que pueden ser tan intensos que su vida está determinada por ellos, al grado de no salir de su casa, pero cabe hacer mención que también puede registrarse depresión sin ataques de pánico y viceversa.

La depresión está asociada a otros problemas como las adicciones, violencia intrafamiliar y falta de productividad en el trabajo, lo cual tiene un impacto real en la vida de la gente. “Se calcula que la un paciente con depresión disminuye su productividad en 20 por ciento y esto puede llevar a que sea despedida de su trabajo”, explicó el médico.

Informó también que muchos individuos no son diagnosticados de forma correcta e inmediata, “una persona enferma de depresión puede haber visto hasta cinco doctores antes de saber lo que tiene”. Subrayó que no basta con “echarle ganas” o “relajarse” para terminar con la depresión, ya que como en toda enfermedad requiere de un tratamiento, porque en caso de no recibirlo esta enfermedad puede pasar de leve a grave (depresión mayor) con consecuencias mortales.

El psiquiatra y también terapeuta sexual y de pareja por parte de la Asociación Mexicana para la Salud Sexual dijo que el tratamiento debe incluir, por un lado, los medicamentos antidepresivos y por el otro, la psicoterapia, con personal entrenado para ello. En este último sentido se ha demostrado que la psicoterapia cognitivo conductual ha logrado importantes resultados.

Es muy importante seguir el tratamiento por el tiempo adecuado, “porque se ha demostrado que si quedaban síntomas sin resolver, la incidencia de recaídas era muy alta. Tres de cada cuatro pacientes recaían por esa razón. Lo que ocurre cuando se toma el medicamento por suficiente tiempo es que le damos la oportunidad de que se recuperen las sustancias del cerebro y por otro lado que los receptores aumenten su número y se hagan otra vez más sensibles, pero este proceso de recuperación es largo, estamos hablando por lo menos de un año.

Sobre los medicamentos, el médico comentó que, se cuenta con los antidepresivos duales o dobles, que además de actuar con dos neutrotransmisores o inhibidores de la recaptura de noradrenalina: en este caso serotonina y noradrenalina, también son muy buenos para quitar los síntomas físicos.

Velasco Téllez explicó  que la inmensa mayoría de los pacientes con depresión tienen antecedentes heredo-familiares de este mal, es decir hay un factor genético muy importante. “Por lo menos ya sabemos de tres genes que tienen una relación concreta  con la aparición de la depresión”.

Otras causales de padecer depresión son la muerte de alguien cercano, la pérdida de la salud, del trabajo; ser víctima de una violación o secuestro y permanecer en un ambiente de estrés por demasiado tiempo.
 
Los antidepresivos no son estimulantes del sistema nervioso, aseguró contundente el médico Velasco Téllez, “no son drogas como la cocaína o las anfetaminas, que producen un estado de ánimo artificial, además es imposible hacerse adicto a un antidepresivo”.

“Son medicamentos muy nobles, en el sentido de que se pueden combinar con la mayoría de los medicamentos que se utilizan en el tratamiento de otras enfermedades, por supuesto siempre es importante que una persona que está tomando antidepresivos llame a su psiquiatra para preguntarle si se puede combinar con otro tipo de medicina”.

“En este momento, en México, tenemos la posibilidad de proveerle a nuestros pacientes de los mejores antidepresivos que hay en el mundo. Estos antidepresivos están disponibles en el cuadro básico”, explicó el médico.

Entre las novedades de los antidepresivos dobles destaca la Duloxetina “que tiene otras ventajas que no habíamos visto en otros medicamentos, como su rápida actuación (en una semana) tanto en los síntomas emocionales como en los físicos”.

“Los efectos secundarios dependen del tipo de antidepresivo, pero en general son naúseas, que duran alrededor de una semana; cefaleas, generalmente no muy intensas que se quitan con cualquier analgésico,  problemas gastrointestinales, diarrea o estreñimiento, que también desaparece muy rápido. Un porcentaje de pacientes de alrededor de 40 por ciento desarrolla problemas en su respuesta sexual, sin embargo hay maneras de resolver esto, los efectos secundarios no son graves ni peligrosos.   

Finalmente dijo que la familia puede ayudar primero reconociendo que  es una enfermedad, que no es culpa de nadie y hay que tratarla como tal y luego impulsar a que nuestro ser querido acuda al médico, que tenga los conocimientos para tratar la depresión, idealmente un psiquiatra, además de apoyar a que el paciente continúe con el tratamiento.

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