Màs que brindar belleza, los mètodos inseguros de estètica pueden deformar e incluso ocasionar la muerte
En senos y cara se llegan a presentar petrificaciones y úlceras por los rellenos aplicados
Durante los últimos cinco años, la demanda de métodos de embellecimiento ha aumentado 80 por ciento, en especial entre las mujeres, quienes arriesgando salud y vida, se someten a tratamientos estéticos practicados por personas no calificadas, que aplican sustancias peligrosas que van desde médicas, indebidamente prescritas, hasta aceite para bebé o automotriz.
La aplicación de estas sustancias es grave porque el cuerpo reacciona de forma tardía y puede provocar otras enfermedades, como inflamación, alergias e infecciones, hasta llegar a deformidades físicas e incluso la muerte, afirmó la doctora Rosa Amalia Espinosa Guerrero, adscrita al servicio de Cirugía del Hospital General Regional (HGR) número 25, quien dijo que esos productos se utilizan usualmente en algunos SPA, gimnasios y hasta tabledance.
Por ello, dijo, es común que a clínicas y hospitales del Instituto acudan personas con complicaciones severas, a quienes les fueron practicadas intervenciones %u201Crápidas%u201D de embellecimiento, en estéticas y clínicas no certificadas y carentes de higiene y equipamiento adecuado: se operaron senos y cara, y ahora presentan petrificados, expuestos y ulcerados los rellenos que les implantaron.
Explicó que algunos de estos cosmetólogos utilizan para el relleno de senos y glúteos sustancias densas y espesas como aceite para bebé, mineral, vegetal y automotriz, además de otras sustancias médicas incorrectas, porque no son precisamente para estos efectos, como el ácido hialurónico (utilizado en arrugas verticales), además de derivados del tejido conectivo, que se caracterizan por ser de lo menos agresivo como la hidroxia apatita y cianocrilato (empleados para cicatrizar sin suturar), así como polímeros sintéticos.
Por último, alertó sobre el sinnúmero de clínicas que están aprovechando esta moda, pero desafortunadamente son operadas por personas que no son cirujanos plásticos sino cosmétras o cosmetólogos, así como por gente que hace cursos cortos de algo que llaman medicina cosmética, los cuales son muy breves y con eso se sienten capaces de otorgar servicios, que van desde inyectar toxina botulínica, botox o rellenos de diferentes tipos hasta liposucciones y cirugía sin bisturí
