¿Depresión invernal?
- En invierno los días duran menos, por lo que hay una menor cantidad de luz y temperaturas más bajas, lo que provoca que haya una disminución en los niveles de serotonina.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión es un trastorno mental frecuente, que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración. En su forma más grave, puede conducir al suicidio. Si es leve, se puede tratar sin necesidad de medicamentos, pero cuando ésta se presenta de forma moderada o grave, es necesario que el paciente reciba tratamiento farmacológico, e idealmente aunque no en todos los casos, terapia psicológica.
Existe una creencia generalizada de que la depresión se incrementa en época invernal, y que es durante esta temporada cuando los sentimientos de tristeza, apatía, falta de apetito y llanto se presentan con mayor frecuencia.
Más allá de las causas emocionales que pudieran detonar las fiestas navideñas, se cuenta con una explicación biológica que favorece la aparición de la depresión en esta temporada: en invierno la duración de la luz solar es menor, lo que provoca un desbalance en los niveles de neurotransmisores, entre ellos, la serotonina, sustancia íntimamente ligada a la regulación del estado de ánimo, la vigilia y el apetito, entre otras funciones.
Por otra parte, una sustancia llamada melatonina producida por el mismo cerebro, y que se encarga de la regulación del ciclo sueño, vigilia en base al ritmo de luz y oscuridad que provee el ambiente, actúa como un marcapaso que le avisa a nuestro cuerpo, cuándo es de día y cuándo es de noche y a su vez este ritmo también está ligado a la regulación del estado de ánimo. Por lo que los cambios en el ciclo de luz y oscuridad, propios de la época invernal, suelen modificar también el estado de ánimo, siendo común una baja en el estado de ánimo al ser más corto el periodo de exposición a la luz, y que puede o no, acentuar o desencadenar un trastorno depresivo.
Por ello, lo que comúnmente se conoce como “depresión invernal”, en algunos casos podría tratarse de un padecimiento francamente depresivo (Trastorno Depresivo Mayor) y no estar ligado a la época invernal. Este padecimiento está relacionado con una disminución de los niveles de serotonina y noradrenalina en el cerebro, y no con una determinada época del año como relación causal directa.
En México, entre el 12% y 20%de la población adulta, presenta depresión en algún momento de su vida. Es por ello, que resulta fundamental acudir con el médico especialista en psiquiatría, ante la presencia de los síntomas anteriormente mencionados y que se evalúe si el paciente puede ser tratado con tratamiento farmacológico antidepresivo. Además, una evaluación oportuna puede contribuir a que el paciente mejore su calidad de vida y recupere su funcionalidad.
Las personas que han presentado algún cuadro depresivo anteriormente pueden llegar a tener recaídas o agudización de sus síntomas durante la época invernal. Si se llegará a presentar una sensación de incapacidad para disfrutar las cosas, desinterés por realizar actividades que antes eran interesantes, una franca tristeza permanente casi todos los días, trastornos del sueño, aislamiento, culpa, desesperanza, deseos de muerte, melancolía y pesimismo, es recomendable asistir al médico de inmediato y comentarle sobre estas molestias.
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6 Consejos para garantizar la salud mental en estas fechas:
1. Distinguir entre una tristeza pasajera y una depresión 2. Realizar actividades al aire libre 3. Reconocer que los problemas no tienen su causa en la Navidad. 4. Dar otro sentido a las fiestas, no sólo material 5. Valorar los logros alcanzados en el año y plantear metas realistas para el siguiente. 6. Acudir al médico ante desbalances emocionales.
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Consulte a su médico.
