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Osteoartritis, el desgaste de las articulaciones

La osteoartritis es una enfermedad que tiene varios sinónimos. Puede ser reconocida también como osteoartrosis o enfermedad articular degenerativa, éste último término se refiere precisamente al origen degenerativo de la enfermedad, el cual indica desgaste articular y principalmente desgaste de los cartílagos, que debemos recordar, son esa especie de %u201Clubricante gelatinoso%u201D que tenemos en las distintas articulaciones (hombros, codos, muñecas, rodillas), señaló en entrevista con LaSalud.com.mx, el doctor Gerardo Bori Segura, reumatólogo del Instituto Nacional de Cardiología.

 

Se trata de un padecimiento relacionado con la edad, las primeras manifestaciones comienzan habitualmente alrededor de los 40 años para ambos sexos, pero con predominio del sexo femenino. Hoy en día sabemos que la población de México es de cerca de 105 millones de habitantes, y se calcula que uno de cada diez de ellos podrían desarrollar esta enfermedad al llegar a dicha edad, lo que significa que en un determinado momento puede convertirse en un problema de salud pública, señaló el especialista.

 

Sin embargo, no sólo la edad representa un riesgo en el desarrollo de la osteoartritis, como explicó el doctor Bori.

 

No podríamos decir que la enfermedad es atribuible sólo al proceso de envejecimiento, aunque desde luego éste es uno de los factores más importantes. También puede haber cierta predisposición genética, puede ocurrir también que la carga mecánica derivada del sobrepeso y la obesidad desgaste los cartílagos. De igual forma, influyen los antecedentes traumáticos, como golpes, caídas y fracturas%u201D; existen factores de índole laboral, como en el caso de las personas que se dedican a actividades pesadas, como los albañiles, carpinteros o herreros, cuyas articulaciones se desgastan con mayor facilidad.

 

Desde el punto de vista clínico, las molestias que más refieren los pacientes se refieren a las articulaciones, sobre todo las de carga, como la columna vertebral, ambas caderas y las rodillas, pero también puede haber manifestaciones de dolor, rigidez o dificultad de movimiento, incluso deformidades en articulaciones pequeñas, como las falanges de las manos.

 

A las personas de cierta edad (mayores de 40 años) se les debe sugerir que eviten los ejercicios bruscos de alto impacto, que únicamente favorecerían un mayor desgaste articular. Esto no quiere decir que estas personas no puedan hacer ejercicio, sino que tienen que realizar una actividad acorde con su edad, la caminata y la natación son idóneas para este tipo de enfermedad.

 

¿La actividad física intensa afecta aunque se practique durante la juventud?

 

Con cierto margen, no sólo no afecta, sino que resulta benéfico, sobre todo en la adolescencia, claro evitando en lo posible golpes, caídas y accidentes. El ejercicio fortalece la masa muscular y la ósea, previene, incluso la descalcificación. Después de los 40 años la actividad física debería limitarse incluso como una medida de prevención y de tratamiento.

 

¿A qué se debe que las mujeres sean más propensas a la osteoartritis?

 

En términos generales, las enfermedades reumáticas, no sólo la osteoartritis, sino la artritis reumatoide, la osteoporosis, el lupus y la fibromialgia tienen un mayor predominio en el sexo femenino. Aparentemente, esto va ligado a factores de índole hormonal.

 

El tratamiento de la osteoartritis está dirigido a paliar las molestias que ésta provoca en el paciente, apuntó el doctor Bori, ya que no es una enfermedad curable. Sin embargo, existen una variedad de alternativas terapéuticas que compartió con nuestros lectores.

 

Lo primero es sugerirle al paciente que trate de evitar las actividades bruscas, ya sean laborales o deportivas. Hoy en día existen fármacos que quitan el dolor y la rigidez, manifestaciones propias de la osteoartritis, un grupo de ellos son los antiinflamatorios no esteroideos, de los cuales hay una gran cantidad y están en el mercado desde hace casi 80 años.

 

Recientemente, hará unos 15 años, se describió un nuevo grupo de estos medicamentos, son conocidos como Cofips o inhibidores específicos de la cicloxigenasa-2; uno de ellos es el etoricoxib. Estos fármacos tienen un efecto benéfico en el control del dolor, la rigidez, inflamación y protección del cartílago; en ocasiones pueden ir acompañados de analgésicos o condroprotectores (protectores del cartílago). De ahí se usan varias sustancias, la más importante de ellas actualmente es la glucosalina.

 

Otro tipo de alternativas son las llamadas infiltraciones articulares con ácido hialurónico, esto tiene que ser hecho por un reumatólogo experimentado; consiste en una inyección directa dentro de la articulación de lo que vendría a ser un sustituto del cartílago que se ha ido degenerando o desgastando. En los casos más severos se requiere de cirugías ortopédicas, colocación de prótesis y ejercicios de rehabilitación. Otro aspecto muy importante es que cuando hay obesidad, es necesario que el paciente baje de peso.

 

El tratamiento va dirigido no a curar la enfermedad, porque no es posible, sino en primer lugar a quitar las molestias cotidianas, como el dolor, la rigidez y la dificultad de movimiento; pero también está enfocado a evitar deformidad, desgaste articular, inmovilización, incapacidad, cirugías ortopédicas e incluso a evitar que el paciente se vuelva una carga para terceras personas.

 

Las enfermedades crónico-degenerativas, independientemente de que se que sean reumáticas o no, son enfermedades controlables, no curables.

 

La osteoartritis no se cura, pero puede mejorar con el uso de analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos (que no contienen cortisona). Se pueden usar los antiinflamatorios convencionales, como el naproxeno o el piroxicam; pero hay una serie de nuevos medicamentos, como los inhibidores de la cicloxigenasa-2, que ofrecen el beneficio de no irritar la pared del estómago y menos riesgo de hemorragia del tubo digestivo, claro, empleado siempre por médicos que conozcan la prescripción. Uno de estos medicamentos es el etoricoxib, que está a la venta en México desde hace varios años.

 

Como en todas las enfermedades, el diagnóstico temprano de la osteoartritis es fundamental si se quiere controlarla eficazmente, por lo que Bori Segura planteó lo que sería el escenario ideal de tratamiento oportuno del padecimiento. 

 

Las primeras manifestaciones de la enfermedad se dan en la cuarta década de la vida. Momento en el que todavía se puede prevenir que el cartílago vaya degenerando. Lo ideal es que la persona, a esta edad, pudiera acudir con el médico a hacerse un chequeo general, tal vez hasta un perfil reumático, sobre todo cuando ya existen manifestaciones clínicas de dolor, por ejemplo en las rodillas, en la parte baja de la espalda, la cadera o las manos; aquí lo indicado sería acudir con un reumatólogo.

 

Algunos casos requieren además de la valoración del reumatólogo, la del ortopedista o del médico especialista en rehabilitación, estas tres especialidades manejan en conjunto las enfermedades reumáticas.

 

¿Cómo se llega al diagnóstico de la enfermedad?

 

Principalmente es clínico, puede haber dolor, rigidez o cierto grado de deformidad en las articulaciones, columna vertebral, caderas, rodillas y algunas falanges de las manos, en estas últimas puede haber lo que conocemos como nódulos.

 

Desde el punto de vista del laboratorio, a diferencia de otras enfermedades reumáticas (como la artritis reumatoide) la osteoartritis da un resultado negativo o normal cuando se practica un perfil reumático. Los estudios en sangre no nos dan mucha información.

 

En la osteoartritis le damos más valor a las imágenes de rayos X, que nos pueden mostrar el desgaste articular, el cual se manifiesta a través del estrechamiento de los espacios articulares. De este desgaste surgen los %u201Crechinidos o %u201Ccrujidos%u201D de las articulaciones, esto se debe a que dos huesos que deberían estar separados, se encuentran unidos porque ya no hay cartílago en el centro.

 

El doctor Gerardo Bori recomendó a nuestros lectores los siguientes cuidados como una forma prevenir, o bien, retrasar la aparición de la osteoartritis:

 

  • Hacer ejercicio durante las etapas tempranas de la vida, siempre con moderación
  • Evitar ejercicios bruscos y traumatismos
  • Vigilar el peso corporal, la obesidad favorece el desgaste articular
  • Si se tienen 40 años o más y existe algún tipo de molestias en articulaciones, acudir de inmediato con el reumatólogo, especialmente las mujeres
  • Evitar la automedicación, especialmente con medicinas que contengan cortisona, la cual, además de generar eventos adversos, no debe usarse en osteoartritis

Si usted padece osteoartritis o alguna otra enfermedad reumática (o sospecha que la tiene), puede comunicarse a las oficinas del Colegio Mexicano de Reumatología, el organismo regulador en la materia más importante del país y que agrupa a los reumatólogos certificados por el Consejo Mexicano de Reumatología. El teléfono es: 55 38 10 48, donde les podrán informar acerca del médico más cercano a su comunidad, en todo el país.

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