En el marco del Día mundial contra el cáncer de mama.

El pasado 19 de octubre se celebró el Día Mundial contra el Cáncer de Mama, enfermedad que constituye hoy por hoy uno de los problemas de salud pública más graves y acuciantes a nivel mundial, toda vez que anualmente se diagnostican alrededor del orbe más de un millón de casos de mujeres con este padecimiento, y se registran cerca de 548 mil defunciones ocasionadas por esta patología.

En lo que se refiere a nuestro país, el cáncer de mama representa la primera causa de muerte femenina por neoplasias malignas, y la segunda de muerte en general entre mujeres de 30 a 54 años de edad. La mayoría de los casos se autodetecta, y solo 10 por ciento del total se identifica en etapa I, por lo que se trata de un desafío de gran envergadura, cuyo impacto trasciende la salud de la mujer en lo individual, afectando a la pareja, a la familia, a los sistemas de salud y a la sociedad en su conjunto.

La detección temprana y el tratamiento oportuno siguen siendo las acciones más importantes para hacer frente a esta mortal epidemia, pero un papel fundamental lo desempeña, asimismo, la prevención. En esta línea, los investigadores del Centro de Investigación en Salud Poblacional del Instituto Nacional de Salud Pública llevaron a cabo el estudio intitulado %u201CFactores de riesgo de cáncer de mama en México: patrones mamográficos, péptido C y factores de crecimiento. Un estudio multicéntrico%u201D, con el propósito de contribuir a determinar los factores que influyen en la ocurrencia del cáncer en mujeres mexicanas.

Para ello, construyeron un modelo orientado a explicar la forma en que se relacionan algunas características de la mujer mexicana con el riesgo de desarrollar la enfermedad, basado en el estudio de mil casos y en mil controles con base poblacional, a fin de comparar, por ejemplo, si las mujeres enfermas se expusieron más a terapia hormonal o realizaron menos actividad física que las mujeres sanas.

De igual forma, se analizaron factores reproductivos, antecedentes de algunas enfermedades, consumo de hormonas, alcohol y tabaco, seguimiento de dietas y práctica de ejercicio, entre otros, y se midieron talla, peso y circunferencia de la cintura, además de tomarse muestras de sangre para investigar algunos factores genéticos.

Resultados

Entre los resultados obtenidos con el estudio, destacan los siguientes: por un lado, que la práctica de alguna actividad física moderada al menos tres horas a la semana protege contra el padecimiento, en mujeres tanto pre como posmenopáusicas. En segundo lugar, que el consumo de alcohol incrementa las posibilidades de enfermar sin importar la edad; en tercero, que tanto las mujeres con antecedentes de diabetes mellitus o cuya madre o alguna hermana ha desarrollado esta enfermedad, como aquellas que han recibido terapia hormonal para la menopausia por más de cinco años, tienen el doble de riesgo de enfermar por cáncer de mama, posibilidades que se duplican entre las mujeres que padecen alguna enfermedad benigna de la mama.

La ganancia de peso corporal después de la menopausia también incrementa el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer, contrariamente a lo que ocurre con la lactancia materna, que lo reduce.

En cuanto a las conclusiones aportadas por la investigación, sustentadas con evidencia científica, figura la recomendación hecha a las mujeres del país para que, a través de cambios en sus estilos de vida, reduzcan los riesgos antes mencionados, así como el señalamiento de que ninguna mujer está exenta de poder llegar a padecer la patología, la cual es curable si se detecta y controla oportunamente.

Otra conclusión importante arrojada por el trabajo de los investigadores del INSP es la imperiosa necesidad de que las mujeres accedan a adoptar medidas periódicas de detección temprana como la mastografía, la exploración clínica y la autoexploración, y de que las estrategias de información y prevención se vean reflejadas efectivamente tanto en el autocuidado de la salud por parte de la población, como en la práctica médica cotidiana por parte de las instituciones públicas y privadas de salud, para lo cual se impulsan modificaciones a la norma Oficial Mexicana NOM-041-SSA2-2002 para la prevención, diagnóstico, tratamiento, control y vigilancia epidemiológica del cáncer de mama, particularmente en lo concerniente a actividad física y al uso de terapia hormonal en la menopausia, que tomen en consideración las conclusiones de este estudio.

Acerca de Redacción

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

También te puede interesar

UVM pone a disposición de las autoridades 17 ultra-congeladores para almacenar vacunas

La Universidad del Valle de México informó que, a través de la Federación de Instituciones …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *