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Un grado exagerado de dolor menstrual podría ocasionar incapacidad

 El cuerpo femenino pasa por un sinfín de trastornos a lo largo de toda la vida tanto con el crecimiento,  la menstruación, en el embarazo, la menopausia hasta cuando nos enfrentamos a padecimientos como cáncer, Virus de Papiloma Humano (VPH), y otras infecciones de mayor importancia, debido a esto, tenemos que someternos a tratamientos que el propio organismo intenta asimilar, aunque muchas veces nos trae consecuencias secundarias.

En esta ocasión vamos a explicar un padecimiento femenino que a pesar de ocasionar muchos estragos incluso en nuestra vida diaria, sólo nosotras podemos arreglarlo para tener mejor calidad de vida.

Y es que el síndrome premenstrual, para aquellas mujeres que lo han padecido desde sus inicios, puede llegar a convertirse en un impedimento para realizar labores tan cotidianas como el ir al trabajo o a la escuela.

Tal vez de nuestro mundo de lectores hay algunos del sector masculino que en estos momentos están captando dicha  información y se preguntarán ¿por qué una función hasta cierto punto normal del cuerpo de la mujer puede causarle hasta una incapacidad?

Y es que el asunto no es tan sencillo, resulta que cuando las féminas estamos en nuestro proceso de preparación corporal para que venga la menstruación, pasamos por una serie de desajustes hormonales que traen como consecuencia hinchazón en la zona del vientre, dolor de senos, aparición de acné como si nos hubieran programado ello, incluso antojos por cierto tipo de alimentos o más bien, que no nutren tanto pero que nuestro cuerpo lo pide, mas esto es sólo lo que ocurre por fuera.

Por lo cual estos síntomas que sólo tendrían que ser el inicio de la menstruación, para una gran parte de la población femenil puede ser un castigo, pues en lugar de pasar por unos días de simple sangrado y leves síntomas molestos, el periodo se convierte en un terror psicológico cuando se padece del dichoso síndrome premestrual o disminorrea.

En el ciclo normal de la mujer, si el óvulo no logra ser fecundado por uno de millones de espermatozoides que pudiesen navegar en nuestro cuerpo luego de una descarga de semen,  busca la manera de salir por nuestra vagina para ser expulsado, pues el cuerpo ya no lo necesita, entonces ocurre un desprendimiento de la pared del endometrio que se estaba preparando para alojar al óvulo y protegerlo en caso de ser fecundado y dar paso al embarazo.

Cuando días previos a la menstruación nuestro cuerpo registra intenso dolor en la zona alta del pubis y conforme va pasando el ciclo se corre hasta la región lumbo-sacra, estamos hablando de disminorrea, lo cual puede durar hasta tres días y se ve acompañada de náuseas y vómitos, cansancio y debilidad muscular, dolor de cabeza así como de espalda.

Por lo regular el síndrome premenstrual es padecido por las mujeres que nunca han tenido embarazos, por lo que su periodo es irregular y cada vez que ocurre el sangrado los malestares son muy intensos. Aunque no necesariamente todas las mujeres que tienen periodos irregulares deben padecer de disminorrea.

No obstante que este padecimiento puede volverse el “compañero” de la mujer por grandes periodos, puede sanarse luego de que el diagnóstico médico nos indique si sólo se trata de un problema asociado con las hormonas o si es un trastorno en la cavidad abdominal, en el útero o en las trompas de falopio.

De acuerdo con especialistas médicos, la mujer misma se puede ayudar para que a la par de lo que el ginecólogo nos recete (que por lo regular son anticonceptivos orales que hacen la función de reguladores para que el endometrio no presente grosor extremo y por consecuencia produzca gran cantidad de prostaglandinas que en su conjunto, son los responsables de la disminorrea) se brinde al organismo lo necesario para su buen funcionamiento.

De este modo, lo primero que se debe hacer es evitar las situaciones de estrés, pues se ha comprobado que son el principal factor de reacción negativa de nuestro organismo, asimismo, días previos  a nuestro periodo (y si se puede hacer cotidianamente, mejor) comer frutas y verduras para  limpiar a nuestro cuerpo y evitar en la medida de lo posible la inflamación de algunos de nuestros órganos.

También alejar de nuestro menú los carbohidratos e ingerir más semillas, como pistache, nuez, piñón, pues éstas proporcionan nutrientes a nuestro cuerpo y elimina la sensación de antojo por cosas dulces que en esos momentos el organismo desea consumir de manera exagerada, las cuales son un detonante para que el cuerpo se vea saturado y no logre realizar su función normal, además de regalar una sensación de pesadez que posteriormente se puede registrar como sobrepeso, inclusive más allá de lo que nuestro propio organismo retiene de líquidos que nos hacen aumentar unos kilos.

Sin embargo, el hacer ejercicio constante o, en su defecto, días antes de la regla, producen en nuestro organismo el efecto regulador que logra proporcionar sólo un periodo normal de menstruación y no una reacción dolorosa que se puede volver incapacitante.

Asimismo, hay casos de mujeres en los que a pesar de largos y costosos tratamientos no han logrado erradicar el mal, pero con un simple hecho de la naturaleza como lo es el embarazo, han visto solucionado su problema sin padecerlo posteriormente.

De cualquier forma, el chequeo rutinario con el ginecólogo nos salva de muchas situaciones padecidas por nuestro organismo que inclusive pueden llegar a  quitarnos la vida.

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