
- Millones sufren cada año esta inflamación nasal causada por alérgenos ambientales, que provoca molestias como estornudos persistentes y ojos llorosos.
Redacción: LaSalud.mx
LaSalud.mx .- Con la llegada de la primavera, millones de personas en el país experimentan síntomas como estornudos persistentes, congestión nasal, picazón ocular y fatiga. Se trata de la rinitis alérgica estacional, una enfermedad inflamatoria de la mucosa nasal provocada por una respuesta inmunológica exagerada a alérgenos ambientales, especialmente el polen.
Según estimaciones del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), alrededor del 25% de la población mexicana padece algún tipo de rinitis alérgica, y la cifra podría ser aún mayor en centros urbanos con altos niveles de contaminación atmosférica.
Aunque no suele ser una enfermedad mortal, la rinitis alérgica representa un importante problema de salud pública por su alta prevalencia, su impacto en la calidad de vida y los costos asociados al ausentismo escolar y laboral. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la clasifica como una enfermedad crónica no transmisible que afecta el bienestar físico, emocional y social de quienes la padecen.
Estudios realizados por la Asociación Mexicana de Pediatría han demostrado que los síntomas no tratados de la rinitis alérgica pueden interferir con el sueño, la concentración y el rendimiento académico en niños y adolescentes. En adultos, se ha relacionado con una disminución de la productividad y un mayor riesgo de desarrollar asma bronquial.
El diagnóstico de la rinitis alérgica se establece mediante la historia clínica, la exploración física y, en algunos casos, pruebas cutáneas o serológicas para identificar los alérgenos específicos. El tratamiento recomendado por las guías internacionales ARIA (Allergic Rhinitis and its Impact on Asthma) incluye una combinación de medidas de evitación de alérgenos, medicamentos antihistamínicos orales, corticoesteroides intranasales y, en casos seleccionados, inmunoterapia específica con alérgenos.
En México, los medicamentos de primera línea como la fexofenadina y la mometasona nasal están disponibles en el sistema de salud público y privado. Sin embargo, el acceso oportuno y el seguimiento especializado siguen siendo desiguales, especialmente en regiones rurales o con limitado acceso a servicios de otorrinolaringología o alergología.
El cambio climático y la urbanización acelerada están modificando los calendarios de polinización, intensificando la exposición a alérgenos durante más semanas al año. Además, la contaminación atmosférica actúa como cofactor inflamatorio, exacerbando los síntomas en personas susceptibles. Un estudio publicado por el Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM reveló que las partículas suspendidas (PM2.5 y PM10) pueden aumentar la permeabilidad de la mucosa nasal y potenciar la respuesta alérgica.
Expertos en salud pública coinciden en que se requiere una mayor difusión de información verificada sobre esta condición. Las campañas de prevención deben fomentar el control ambiental, el reconocimiento temprano de los síntomas y el acceso a tratamiento adecuado. La rinitis alérgica no es solo un fastidio estacional: es una enfermedad crónica que, manejada de forma integral, puede mejorar significativamente la calidad de vida de millones de personas.
Fuentes consultadas:
• Organización Mundial de la Salud (OMS): https://www.who.int/publications/
• Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER): https://www.gob.mx/salud/iner
ARIA – https://www.euforea.eu/aria/
• ARIA Guidelines – Allergic Rhinitis and its Impact on Asthma: https://www.whiar.org/resources/ARIA-Guidelines
Allergic Rhinitis and its Impact on Asthma
https://onlinelibrary.wiley.com/doi/pdfdirect/10.1002/clt2.12377
• Asociación Mexicana de Pediatría: https://www.amp.org.mx/
• Centro de Ciencias de la Atmósfera – UNAM: https://www.atmosfera.unam.mx/
• Secretaría de Salud – Compendio Nacional de Medicamentos: https://www.gob.mx/salud/documentos/compendio-nacional-de-insumos-para-la-salud
Para saber más…