Mayo Clinic obtiene autorización de la FDA
Mayo Clinic recibió autorización de la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) para producir y administrar la inyección de colina C 11, sustancia que se emplea en la tomografía por emisión de positrones para obtener imágenes que detectan los sitios de recurrencia del cáncer de próstata. Mayo Clinic es la primera institución médica en Norteamérica, y actualmente la única, con autorización para producir esta sustancia que se aplica en la obtención de imágenes.
La inyección de colina C 11 es un tipo radioactivo de la vitamina colina. Los médicos inyectan una pequeña cantidad de la sustancia en la vena del paciente y luego, con el escáner de la tomografía por emisión de positrones y una computadora, crean imágenes detalladas de las zonas donde se recolecta la sustancia. Debido a que las células cancerosas captan más colina C 11 que las normales, estas imágenes ayudan a encontrar las zonas corporales donde puede estar el cáncer, en situaciones en las que las imágenes de la gammagrafía, tomografía computarizada y resonancia magnética no aportan información. Una vez definido el lugar, una biopsia o un examen patológico verifican la recurrencia del cáncer de próstata.
Desde hace mucho tiempo, uno de los mayores retos ha sido evaluar la recurrencia del cáncer de próstata en los hombres, y los médicos se han visto obligados a esperar a que aumenten los niveles del antígeno prostático específico (PSA) hasta 20 o 30 ng/ml para identificar el sitio de la recurrencia del cáncer de próstata.
“Esta tecnología cambia el juego. En claro contraste con las imágenes tradicionales, las imágenes de la tomografía por emisión de positrones con la inyección de colina C 11 ayudan a identificar los sitios donde hay recurrencia para tomar muestras del tejido y examinarlas cuando el nivel del PSA del paciente llega a 2 ng/ml, meses o incluso años antes de lo que se podía hacer. Esta tecnología también permite señalar la ubicación de la recurrencia del cáncer con mayor exactitud y desarrollar métodos más eficaces de tratamiento”, comenta el Dr. Eugene Kwon, urólogo de Mayo Clinic.
Anualmente, alrededor de 90 000 hombres buscan tratamiento debido a la recurrencia del cáncer de próstata, según la base de datos de losResultados de la Vigilancia, Epidemiológicos y Finales. La recurrencia del cáncer de próstata se define como aquel cáncer que vuelve a aparecer después de la terapia inicial, que pudo incluir tanto cirugía, como radioterapia, terapia hormonal y/o quimioterapia.
La vida útil de la inyección de colina C 11 es corta y la sustancia debe fabricarse en una institución especializada, además de administrarse a los pacientes pocos minutos después de producida. Mayo Clinic cuenta con las instalaciones para producción integrada, obtención de imágenes y análisis de patología que le permiten ofrecer a los pacientes estas ventajas de las imágenes de la tomografía por emisión de positrones.
La inyección de colina C 11 encaja muy bien en Mayo porque sus urólogos atienden algunos de los casos más complejos de recurrencia del cáncer de próstata del país, comenta el Dr. Kwon. No obstante, el médico advierte que pese a la ventaja existente sobre las imágenes tradicionales, las obtenidas con la tomografía por emisión de positrones y la inyección de colina C 11 no remplazan a la biopsia tisular ni a la verificación histológica de la recurrencia del cáncer de próstata.
“Hemos trabajado estrechamente con la FDA para obtener la autorización de administrar esta sustancia. La Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos entendió nuestra necesidad como institución académica de brindar una tecnología novedosa al médico y respondió de muy buena manera”, señala el Dr. Val Lowe, radiólogo de Mayo Clinic que colaboró en la aplicación del nuevo fármaco
La idoneidad y eficacia de la inyección de colina C 11 se verificó con una revisión sistemática de estudios publicados.
Existe la posibilidad de presentar reacciones alérgicas y una ligera reacción en el lugar donde se administra la inyección de colina C 11. Sin embargo, no se ha informado sobre ninguna reacción adversa al medicamento, aparte de una ligera reacción en el sitio mismo de la inyección. Esta inyección contribuye a la exposición acumulada del paciente a largo plazo a la radiación. Se ha informado sobre errores en las imágenes y, en particular, se ha vinculado a los niveles sanguíneos del PSA menores a 2 ng/ml con imágenes de mal rendimiento.