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Ardor, enrojecimiento, comezón y lagrimeo son sus
manifestaciones
El síndrome del ojo
seco por uso de computadora es consecuencia de la disminución del parpadeo al
fijar la vista en la pantalla por períodos prolongados, señaló Ricardo Ábrego
Ayala, jefe del Departamento Clínico de Segmento Anterior, de la División de
Oftalmología del Hospital de Especialidades, del Centro Médico Nacional (CMN)
Siglo XXI, del Instituto Nacional del Seguro Social (IMSS).
Sin embargo, el
síndrome del ojo seco suele darse no sólo por el uso continuo de la computadora,
sino por actividades como bordar, leer, etcétera, que requieren una aplicación
visual intensa y prolongada similar a la que actualmente llevan a cabo niños,
jóvenes, adultos y personas de la tercera edad, al utilizar la computadora por
períodos extendidos, indicó el especialista.
La fijación continua
de la vista impide la lubricación correcta de los ojos que se produce con un
parpadeo de 50 veces por minuto, explicó el oftalmólogo. Ardor, enrojecimiento,
comezón y lagrimeo son posibles manifestaciones del ojo seco, producidas por la
inadecuada lubricación cuando no parpadeamos. La combinación de agua, moco y
grasa que forma el revestimiento de la película lagrimal, es liberada por
glándulas colocadas en los párpados superiores e inferiores para hidratar,
nutrir y proteger la superficie ocular, abundó Ábrego Ayala.
Adicionalmente,
cuando se fija la vista y el parpadeo baja su frecuencia, la resequedad
producida minimiza la barrera de defensa, lo cual predispone a infecciones,
conjuntivitis bacteriana y conjuntivitis por ojo seco.
Se debe considerar
también, añadió el oftalmólogo, que con frecuencia los usuarios de computadora
no tienen la agudeza visual adecuada y, al forzar la vista en los puntos
pequeñitos o pixeles de las imágenes en la pantalla, comienzan a tener
problemas de irritación crónica. Ello indica la necesidad de uso de lentes con
una graduación de acuerdo a su trastorno visual.
Asimismo, continuó el
especialista, son necesarias ocho horas de sueño nocturno para regenerar la
superficie ocular y no desarrollar una conjuntivitis crónica por fatiga del
ojo. Del mismo modo, es necesario que se cuente con una buena iluminación y con
períodos de descansos de la vista cuando se trabaja frente al monitor.
Más que el período de
horas en que se fija la vista, cuenta la forma en la que ésta se descansa. Se
puede utilizar la computadora de 20 a 30 minutos con una interrupción de 5 a 10
minutos para cerrar los ojos, o enfocar la mirada hasta el punto más lejano que
encontremos.
Ábrego Ayala recordó
que la edad del usuario cuenta también. No es lo mismo, dijo, los jóvenes de 20
años que visualmente enfocan de manera perfecta un monitor a 50 centímetros, a
una persona de 50 años, que por su presbicia o vista cansada, se le dificulta
enfocarlo.
Por ello, recomendó
que lo primero que debe hacer un usuario de computadora que detecte alguna
molestia en los ojos, es acudir a una valoración oftalmológica en su Unidad de
Medicina Familiar, ya que adicionalmente puede tener afectada su película lagrimal o necesitar graduación
de lentes.
Además, dijo, debe
evitarse la auto medicación con lubricantes oculares que se anuncian en el
mercado como de uso especial para computadora y que contienen vaso
constrictores, que van tener consecuencias negativas para la salud visual a
corto o largo plazos. %u201CSolamente se deben aplicar medicamentos para lubricar la
vista bajo la prescripción del oftalmólogo%u201D, concluyó el especialista.


