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Por la ciudadanización de la Medicina

 


México D. F., (LaSalud.com.mx).- En el mes de noviembre del 2006 terminó el ciclo del doctor Misael Uribe al frente de la Academia Nacional de Medicina de México, organismo del cual, según explicó en entrevista con LaSalud.com.mx, no se ha desvinculado. Las actividades del doctor Uribe incluyen también la presidencia de la Fundación Clínica Médica Sur, organismo dedicado a ayudar a la gente que necesita de servicios médicos pero que no cuenta con los recursos suficientes.


El doctor Uribe señala la necesidad de %u201Cciudadanizar la Medicina%u201D, dejar que la comunidad médica haga su trabajo y el gobierno intervenga sólo en la parte que provee la infraestructura y favorece las condiciones. Enemigo de las promesas imposibles de cumplir, cuestiona algunas actitudes gubernamentales, pero deja que sea la ciudadanía misma quien califique a los servicios de salud pública del país. Aquí les presentamos sus opiniones a nuestros lectores. Júzguenlas por ustedes mismos. 


Platíquenos sobre sus actividades ahora que dejó la presidencia de la Academia Nacional de Medicina


Mis actividades en la Academia Nacional de Medicina, que ahora dirige el doctor Emilio García Procel, han terminado por lo que toca a la presidencia, pero aún presido la comisión de Asuntos Internacionales, gracias a esa posición soy miembro del Comité ejecutivo del Panel de Academias del Mundo y presidente de las Academias de América Latina y de España. Además, están los convenios que tenemos con la Fundación Gates y con la Academia de Medicina de Estados Unidos, que es el Instituto de Medicina, donde existe el proyecto de la creación de un centro de apoyo a la docencia y a la investigación.


Al volver a la Fundación Clínica Médica Sur me encontré con que hay muchas cosas por hacer, por ejemplo, en el terreno docente. Estamos a punto de inaugurar un Centro de Destrezas para los médicos residentes, donde por medio de maniquíes, aprenderán desde atender un parto, hasta una intubación traqueal, como se hace en todas las escuelas modernas del mundo, ya se hace en la UNAM, en el Instituto Nacional de Nutrición, y próximamente se hará en Médica Sur.


También vamos a inaugurar una ampliación de la biblioteca. Este es un centro hospitalario que atiende a pacientes, pero también hace docencia, en el mes de febrero se graduarán 60 médicos residentes que son especialistas en medicina interna, terapia intensiva, anestesia, neonatología, anatomía patológica y oncología, seguramente se me escapan varias más. El hospital está afiliado a la UNAM, de la cual hemos recibido un gran apoyo, tanto del rector De la Fuente, como del director de la Facultad de Medicina, el doctor Narro.


De igual forma, nosotros apoyamos a la universidad cuando nos pide una consulta de lo que llamamos la tercera vía, porque somos públicos y privados al mismo tiempo. Públicos porque en el hospital hay una aportación importante de Nafinsa, y privados porque se trata de un esfuerzo de los médicos y los pacientes. Nuestro objetivo es demostrar que se puede hacer medicina del más alto nivel en el entorno de la sociedad civil, en beneficio de la comunidad médica.


En Estados Unidos, por ejemplo, durante los últimos 30 años, la participación de los intermediarios, las aseguradoras, abogados y aquellos que meten complicaciones entre el médico y el paciente, ha aumentado un 2000 por ciento, eso ha encarecido a la medicina; en cambio, los médicos han aumentado sólo en un 30 por ciento.


Por un lado, esa intermediación ha creado una confrontación innecesaria entre médico y paciente, cuando la relación debe ser afectuosa, cariñosa, y debe darse en un entorno autosustentable. Pensar que el país va a tener dos mil dólares para cubrir las necesidades de salud de cada mexicano%u2026 pues nada más hagamos cuentas.


¿Podría adelantar algo sobre los planes de Médica Sur a futuro?


Médica Sur ha crecido, tiene una ocupación muy alta, del 90 o 100 por ciento, ya estamos pensando en aumentar el número de camas. Estamos inaugurando como proyectos el doble emisor de Tomografía Computada, que va a permitir tomar angiografías del corazón en tiempo real de manera no invasiva, y va a tomar también colonocospías y artroscopias virtuales. Estos procedemientos son muy cómodos para la gente, probablemente al principio sea un poco oneroso, pero el beneficio es considerable y científicamente está comprobado que son mejores. Tenemos también un nuevo angiógrafo para el corazón, que es el %u201Cúltimo grito%u201D de la moda tecnológica.


Estamos considerando aumentar las residencias para ampliar el número de médicos en formación. Muchos de ellos hacen cursos en el extranjero y están volviendo con nosotros, por eso estamos considerando hacer otra torre de consultorios y aumentar el número de camas. Se trata de un proyecto muy ambicioso, a tres o cuatro años, que pretende un crecimiento ordenado hacia la zona del Periférico, desde luego, cumpliendo con todos los reglamentos y sometiéndolo a la aprobación del jefe de Gobierno, el señor Marcelo Ebrard, que es una persona muy racional, con la que tenemos una excelente relación.


El proyecto completo comprende un museo de la Medicina, una escuela de Medicina, una de enfermería, y otra para los que abandonaron la carrera y no saben en qué trabajar, pues no es justo que trabajen de camilleros cuando ya hicieron un esfuerzo, lo mismo las enfermeras. Una escuela de cuadros, pues es muy diferente administrar un hospital a un hotel u otro tipo de negocios. También está contemplado un centro de convenciones, tenemos planes para morirnos y seguir planeando, pensando siempre que la sociedad mexicana requiere esforzarse por sí misma. Pensar, independientemente de lo respetable que es la idea del gobierno, que se va cubrir todo en una generación%u2026 yo me voy a morir y no vamos a ver de dónde vamos a sacar dos mil dólares, que es lo que cuesta la atención completa para cada paciente.


Durante su paso por la Academia se dio el %u201CForo Inter-académico en Problemas de Salud Global%u201D, ¿esto le ayudó para enfrentar los retos que ahora se le presentan?


Sí, fuimos muy afortunados porque vinieron 27 academias de todo el mundo con enfoques, ingresos y recursos diferentes. Nosotros (en Médica Sur) diseñamos un proyecto ad hoc para ésta institución, ya al gobierno le tocará ser realista y diseñar un programa para el país. Habrá cosas que se lleven a cabo y cosas que no; habrá fantasías y habrá realidades; habrá demagogia y habrá pragmatismo.


¿Cuáles serían esas fantasías?


Bueno, yo quiero ver de dónde saca el gobierno dos mil dólares para atender a cada mexicano. Creo que las cosas deben manejarse con el debido respeto para el ser humano, no se le pueden prometer cosas a la gente que no se está en capacidad de cumplir.


El gobierno ha sido prudente en ese aspecto, tampoco ha dicho %u201Ca partir de mañana se compondrá el panorama%u201D, ha dicho, %u201Ca partir de ahora, los niños tendrán este servicio%u201D. Entre soy más viejo me vuelvo más conservador, bueno sólo en cuanto al futuro económico de México, por eso digo que hay que irse con cuidado con las promesas, no prometer lo que no se va a cumplir. El Seguro Popular, por ejemplo, van a hacerlo, pero ¿dónde está la infraestructura? ¿dónde están los médicos, las plazas, los medicamentos?


Uno dice, bueno, si el presupuesto aumentó de 30 mil a casi 100 mil millones, entonces ¿la salud de los mexicanos aumentó en la misma proporción? Yo no respondería, sólo diría que hagan una encuesta entre la población y pregunten, a ver si han notado que hay tres veces más hospitales, tres veces más médicos, la verdad es que le toca al pueblo contestar.


Para subsanar huecos como esos se ha dicho que se subrogarán servicios a la iniciativa privada ¿ustedes ya han tenido un acercamiento al respecto con el gobierno?


Yo diría que hay un entorno afectuoso, no hay lucha en la que a ver quién demuestra que puede. La parte no gubernamental no es una sola, está la iglesia y la filantrópica, pero también hay organizaciones como nosotros (Médica Sur), que es una sociedad de médicos, pacientes y una parte de gobierno, vía Nafinsa. También hay hospitales públicos de un nivel muy diferente, por ejemplo, una cama en el Instituto de Nutrición costaba alrededor de cuatro mil pesos cuando yo fui coordinador; en cambio, en el Hospital de la Mujer costaba 200 pesos.


Hay inequidad dentro de los subsectores de la Secretaría, tenemos que aprender que todos los mexicanos nos merecen respeto y cuidado. Nos merecen la misma atención la viejecita de la ciudad de México y la de Oaxaca. A los médicos nos toca actuar con honestidad y esfuerzo, hacer buena Medicina, científica y humanitaria, esa es la única Medicina que yo conozco.


¿Por qué cree que se dice que el modelo tradicional de seguridad social ya no es viable?


No soy un experto para dar una opinión, pero creo que todos sabemos que los pasivos contingentes de lo que el Seguro debe dar en pensiones cuestan más que lo que cuesta todo el Seguro; y del ISSSTE ni hablemos. Nuestros funcionarios hacen un gran esfuerzo, pero esta tarea no le corresponde sólo al Ejecutivo, el legislativo también tiene que participar, porque a lo que vamos es a tronar el sistema de seguridad, que ha hecho mucho beneficio. A todos nos conviene que haya una buena seguridad social y un adecuado fondo de retiro; lo que no nos conviene es que la gente se retire a los 50 años; no quiero ofender a los compañeros que ya están retirados, conozco a muchos, pero yo me pregunto qué es lo que hacen en sus casas, debe ser muy problemático para las esposas. Nuestro país merece nuestro esfuerzo, no que nos vayamos a la casa a ver la televisión.


¿Usted piensa que programas como el Seguro Popular o el Seguro para los Niños sí son viables a largo plazo?


Creo que hay que darles un margen de operación, ambos tienen muy poco tiempo funcionando. El mejor juez es el pueblo. Pregúnteles a los usuarios la opinión que tienen de las instituciones en las que se atienden, el IMSS, el ISSSTE o, por ejemplo, Médica Sur. De Médica dirán que es caro, pero no que es malo, para saber acerca de las otras instituciones habría que preguntarle a los otros derechohabientes. Pregunte a la gente si preferiría acudir a una clínica no adecuada, o a una bien equipada, con gente experta y donde la traten con cariño; a mí no se me hace muy complicada la respuesta. En la Academia estamos planteando que hasta la misma carrera requiere de un cambio.


¿Cuáles son los cambios que usted cree más urgentes en la formación de los futuros médicos?


En primer lugar, hay que uniformar el programa de educación médica, porque cada escuela tiene su propio programa. Todas las escuelas deben tener un solo programa adaptado a los conceptos más modernos, además de un método de evaluación.


En Oaxaca hay tres mil alumnos, pero ¿cuántos hospitales hay allá para darles cabida? En Michoacán hay más de cinco mil, pero ¿cuántos hospitales como Médica Sur, Nutrición o Cardiología?


Estamos %u201Cmalcriando%u201Da muchos futuros médicos, porque los que van a hospitales muy buenos son privilegiados, pero los demás, ¿a dónde van? Pues a donde los lleve la oportunidad, que puede ser una clínica que no tenga nada. En consecuencia, los maestros se desmotivan, los alumnos salen amargados y mal calificados en el examen nacional o reprobados. Al final se dan cuenta de que echaron a perder su vida, ¿para qué estudiaron medicina si acabaron de mecánicos?


Recientemente, el doctor Córdova Villalobos se colocó en el centro de la polémica debido a ciertas declaraciones. ¿Usted cree que existe el riesgo de un retroceso en las políticas de salud con la administración actual?


En primer lugar, déjeme decirle que el doctor Córdova y yo somos muy amigos, y yo no acostumbro juzgar los errores de mis amigos. Hay que dejar que pase el tiempo y no ser tan inquisitoriales, creo que todos se merecen una oportunidad.


De lo que sí estoy convencido es de que es un hombre de buena fe, un buen hombre. Nadie está seguro de que eso sea suficiente y no hablo sólo de él, sino de cualquier ciudadano. El presidente Fox es un buen hombre, pero la ciudadanía tiene derecho a juzgar su labor como presidente, seguramente el tiempo ubicará a todos.


A veces juzgamos en diferentes tiempos. Al presidente Salinas todos se le fueron encima, y ahora ya le salieron muchos partidarios. Yo creo que habría que darle tiempo al secretario de Salud, ayudarlo, no sólo criticarlo.


Yo puedo tener mis creencias muy arraigadas, de un lado o del otro. Pero una cosa es cómo uno piensa y otra cómo se maneja en la vida pública. Hasta ahora, yo no he visto que haya un cambio en las políticas de salud, pero si lo hubiera, nos toca a la sociedad y a la comunidad médica y científica hacer el reclamo. Siento que hay visceralidad en las críticas, tenemos que esperar. Creo que el presidente va bien, que es un hombre entregado, creo que su grupo, incluidos el secretario de Salud y los directores del IMSS y del ISSSTE, también tendrán que apegarse a la ética.


¿Qué nos puede comentar sobre la labor social que lleva a cabo Médica Sur, vía la Fundación Clínica Médica Sur?


Es una fundación que nació como una necesidad, los médicos y los otros accionistas coincidimos en era necesario mostrar una tercera opción y ayudar a los que no les va bien. Una alternativa es educar a la gente, tener un cuerpo docente y otro de estudiantes de medicina, como el que tenemos aquí. Otra es nuestra zona de investigación, que ha realizado cerca de 90 protocolos, se puede hacer investigación en una entidad no gubernamental. En Europa, el 80 por ciento de la investigación se hace en institutos privados, la idea de que sólo el gobierno puede hacer investigación es un invento.


En tercer lugar, estamos realizando campañas por la República (ahora lo haremos en Tamaulipas) para atender a pacientes que sufren de paladar hendido y cataratas. Nos vamos en un camión especial para hacer operaciones y atender a la gente de bajos recursos con el apoyo del gobierno local. Llevamos médicos y enfermeras, pero creo que lo más valioso es no hacer ruido, aunque puedo decir que mandamos 100 computadoras al Hospital General de Tampico, incluso el gobernador nos dio un reconocimiento.


Tampoco tenemos ideología, porque lo mismo vamos a Michoacán que a Oaxaca, no vamos a hacer política, sino labor social; no vamos a hacer tampoco promoción de lo que hacemos, hay que hacer las cosas bien. El compromiso social de los médicos de Médica Sur los hace diferentes a otros hospitales, este es un centro de educación, docencia, investigación y filantropía, pero también le enseñamos a la gente que las cosas no son gratis, no vamos a cubrir el hueco que ha dejado el gobierno. La Fundación da cada año 25 millones de pesos para mantener un operativo que no necesitamos anunciar, es mejor hacerlo. Ya tenemos años haciendo este trabajo y los médicos de Médica Sur se sienten orgullosos de esto.


Detrás de todo esto hay una idea fundamental: que la sociedad civil puede, no necesita de nadie más que la obligue, porque en las instituciones públicas se obliga a las personas a prepagar una consulta, y cuando necesita el servicio lo mandan con uno y otro médico, al final termina consultando a un médico privado, ¿eso es justo? La población lo dirá.


Nadie tiene el derecho a ser totalitario en lo que se refiere a un servicio tan íntimo como el médico, además ese sistema despersonaliza al paciente, cuando la gente necesita identificarse con su médico, verlo a la cara. En otros países, por ejemplo, funciona algo que se llama capitación, donde un médico se hace cargo de sólo 100 familias. Esto no cambia que sea el Estado el que imponga las normas, pero si impone, que también cumpla.


¿Cómo ve la actuación de la iniciativa privada en la medicina en México?


Muy heterogénea, porque hay un sector no gubernamental que tiene unas ideas y otros con otras ideas. No puedo hablar sobre lo que tienen otros grupos, que son muy respetables.   


Los médicos debemos ser más activos, no debemos dejar que pase lo que en Estados Unidos, donde la actuación de los intermediarios ha cambiado la relación médico-paciente. En Médica Sur no pretendemos tener la verdad absoluta, pero es un proyecto exitoso que no solamente no requiere apoyo del gobierno, sino que paga impuestos y en cantidad importante. Esto ayuda a que otros grupos utilicen ese recurso, en algunos casos bien y en otros no tanto, pero contribuimos al desarrollo del país.


Si hubiera 100 Médicas, el costo sería menor, seríamos un país más competitivo y el Seguro nos podría subrogar pacientes, a quienes debe brindarse un servicio de excelencia. De lo que se trata, en resumen, es de ejercer bien la Medicina, quien entienda esto sobrevivirá, porque, en mi opinión, en 20 años los hospitales van a desaparecer y las consultas van a ser casi, casi genómicas.


¿Existe un sistema de Salud que considere como ejemplar?


Sólo parcialmente. La salud se divide en dos áreas: la pública, que siempre tiene que estar en manos del gobierno, y la de las personas en particular. Hay cosas de las que el Estado tiene que hacerse cargo, como las campañas de vacunación.


De lo que los médicos nos ocupamos es de la salud de las personas. La Medicina sirve sólo para tres cosas: para curar lo que es curable; para paliar molestias, y para acompañar a los pacientes. El gobierno no debe intervenir en estas funciones, sólo debe proveer la infraestructura y las condiciones para cumplirlas. Por eso yo hablo de la ciudadanización de la salud.


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