Después de la fiesta… llega la resaca

México, D. F., 25 de diciembre (Redacción Salud Mundo de Hoy).- Algunas personas dicen que “es más fácil ser abstemio que moderado”, cuando se trata del consumo de bebidas alcohólicas. Pero no tenemos que privarnos del placer de tomar una copa y brindar con nuestra familia o amigos, de hecho, lo más natural durante las fiestas decembrinas es tomar unas copas de más.

Por supuesto, el abuso nunca será recomendable, por seguridad propia, de nuestros allegados y de la gente de que nos rodea. Al ingerir alcohol debemos hacerlo de manera responsable, y una forma de responsabilizarnos, es conocer los efectos del alcohol en nuestro cuerpo. En esta ocasión, toca el turno al fenómeno conocido como resaca, o, dicho de manera más popular, la “cruda”.

La resaca es consecuencia de una ingesta excesiva de alcohol, sus síntomas se presentan al día siguiente de la intoxicación y los principales son: dolor de cabeza, sed intensa, mareo, náuseas, acidez estomacal y dolor muscular. Este malestar puede deberse a los procesos metabólicos del hígado después de ingerir bebidas alcohólicas, los efectos diuréticos del alcohol y a la disminución del nivel de azúcar en la sangre.

El dolor de cabeza se debe principalmente a las sustancias de degradación o fermentación del alcohol, las cuales son tóxicas y se concentran en mayor cantidad en el cuerpo si la bebida ingerida no es de buena calidad.

Cuando el alcohol llega a la sangre (entre 30 y 90 minutos después de ser ingerido) se produce una disminución de los azúcares presentes en ella, lo que provoca una sensación de debilidad y agotamiento físico. La explicación es que el alcohol acelera la transformación de glicógeno (sustancia encargada de almacenar el azúcar en el hígado) en glucosa y ésta se elimina de forma más rápida.

El alcohol inhibe la vasopresina, hormona secretada por la glándula suprarrenal, responsable de mantener el balance de los líquidos en el cuerpo. Si la función de la vasopresina falla, el riñón comienza a eliminar más agua de la que ingiere y provoca que el organismo busque el agua en otros órganos. Esto provoca que las meninges (membranas que cubren el cerebro) pierdan agua y aparezca el dolor de cabeza.

Las molestias gástricas son consecuencia de la irritación en la mucosa del estómago producida por el etanol, principal componente del alcohol. Estas molestias tienden a incrementarse cuando se mezclan diferentes bebidas. El alcohol disminuye la vitamina B1 del organismo, es probable que ello sea la causa de que se sienta sed.

La resaca está rodeada de muchos mitos sobre su alivio o su prevención. Es común que se recomiende beber más alcohol para mejorar los síntomas, lo que es falso, pues es precisamente esta sustancia la responsable del malestar. También se recomienda tomar grandes cantidades de agua para eliminar el alcohol del organismo mediante la orina, pero esto no acelera el proceso de eliminación.

En algunos países, como México, es tradicional ofrecer a quien sufre de la llamada “cruda”, platillos muy picosos, lo que solamente irritará más el estómago; sin embargo, hay quien asegura que funciona.

La forma más fácil de prevenir la resaca es no beber, o bien, beber muy poco. No hay que mezclar alcohol con agua, ya que acelera el proceso de absorción.

Algunas personas recomiendan evitar las bebidas oscuras (brandy, whiskey, vino tinto). También comer antes de beber, evitando las comidas fuertes y con grasa, pues hacen que ingiera más alcohol; es muy importante nunca beber con el estómago vacío. Para proteger el estómago, la leche y el yogur pueden ser útiles; una forma de evitar la deshidratación es alternar el alcohol con jugos de frutas. Se debe beber a un ritmo en el que el organismo pueda eliminar el alcohol de forma gradual y continua. Comer mientras se bebe retarda la absorción de alcohol hasta cuatro veces.

Si los efectos de la resaca ya se hicieron presentes, lo más conveniente es tomar jugos de frutas para reponer la pérdida de vitaminas, así como ingerir alimentos suaves, que no irriten la mucosa gástrica y de preferencia dulces. Se pueden comer también legumbres, cereales, frutos secos, leche y carne. Una medida que brinda alivio es dormir un poco más de lo normal.

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Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

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