
Por: Redacción
LaSalud.mx .- Una afección común en las mujeres en edad reproductiva, son los miomas uterinos, tumores benignos formados por músculo liso en el útero y que, en menos del 1% de los casos, malignizan. Algunos de tamaño microscópico y otros de dimensiones considerables, similares al tamaño de una toronja o más grandes. Afortunadamente, existen múltiples tratamientos de manejo médico que se abordan de forma personalizada junto con un especialista.
El espectro clínico de esta afección es bastante amplio, muchas mujeres no suelen presentar síntomas, otras demuestran sangrados menstruales abundantes, dolores pélvicos e incluso problemas de fertilidad.
Síntomas más frecuentes
La presencia de los síntomas suele depender del tamaño, ubicación y cantidad de miomas. Entre los más comunes destacan los dolores pélvicos, la menorragia y el sangrado entre periodos, aumento del volumen abdominal y anemia provocada por sangrados abundantes, así como infertilidad y abortos espontáneos, ya que algunos tipos de miomas interfieren con la implantación en el útero.
De acuerdo con el “Diagnóstico y Tratamiento de Miomatosis Uterina” del IMSS, el 50% de las miomatosis uterinas son asintomáticas. La hemorragía uterina anormal se presenta en el 21.4% de las pacientes con miomatosis uterina, mientras que los síntomas de compresión dependen de su localización anatómica y tamaño. El 33% de las pacientes presentan dolor pélvico.
Los miomas también pueden causar obstrucción de órganos cercanos como el intestino o vejiga, provocando afecciones por compresión urinaria, incontinencia o estreñimiento.
Factores de riesgo
Esta tumoración benigna surge por alteraciones en el genoma de las células, lo que provoca que se reproduzcan de más y se alimenten de hormonas y sangre, sin embargo, influyen múltiples factores.
Su frecuencia es mayor en mujeres de 30 a 50 años de edad. Los antecedentes familiares, obesidad, hipertensión o la menarquía temprana aumentan el riesgo de padecerlos. El uso prolongado y precoz de anticonceptivos orales con altas dosis estimulan su crecimiento.
Por otro lado, no existe una prevención específica, pero situaciones como el embarazo, una alimentación balanceada, evitar el consumo de alcohol y tabaco, pueden actuar como factores preventivos.
Opciones de tratamiento
La Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) indica que el tratamiento debe adaptarse a cada caso, como los síntomas, ubicación, tamaño de los miomas o el deseo de fertilidad.
Algunos miomas desaparecen por sí solos o no causan afectaciones que requieran cirugía, pero si un especialista lo determina, se puede optar por tratamientos hormonales o cirugías invasivas o no invasivas para retirarlos, como laparoscopía, miomectomía, histerectomía, entre otros.
La disminución del tamaño también puede deberse al descenso hormonal durante la menopausia.
Mantener un estilo de vida saludable, mantener una vigilancia periódica, contar con una historia clínica exhaustiva, estudios citológicos y de imagen pueden ayudar a la detección oportuna de la miomatosis uterina.
Esta nota así como reportajes, entrevistas exclusivas, videos, podcast y más los podrás encontrar en nuestra próxima edición especial digital de LaSalud.mx Temas Selectos de la Salud
LaSalud.mx La Revista de la Comunidad Médica.
Visita algunas de nuestras ediciones especiales en https://issuu.com/grupo-mundodehoy
