La OMS urge a reforzar impuestos sanitarios sobre alcohol y bebidas azucaradas

Los sistemas fiscales no reflejan el costo real para la salud pública
Por: Redacción
LaSalud.mx / Nutritiva.mx, Ciudad de México, 19 de enero de 2026 .- Las bebidas azucaradas y alcohólicas se han vuelto cada vez más accesibles en términos económicos en la mayoría de los países, como consecuencia de tasas impositivas persistentemente bajas, una situación que está contribuyendo al aumento de obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, distintos tipos de cáncer y lesiones, con efectos particularmente visibles en niñas, niños, adolescentes y adultos jóvenes.
Esta advertencia forma parte de dos nuevos informes globales publicados por la Organización Mundial de la Salud, los cuales señalan que los sistemas fiscales actuales permiten que productos perjudiciales para la salud permanezcan baratos, mientras los sistemas de salud enfrentan una presión financiera creciente derivada de enfermedades y lesiones prevenibles.
Impuestos sanitarios: una herramienta subutilizada
Desde la perspectiva de la OMS, los impuestos con enfoque en salud representan uno de los instrumentos más eficaces para reducir el consumo de productos nocivos y, al mismo tiempo, generar recursos para financiar servicios esenciales.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, subrayó que el incremento de impuestos a productos como tabaco, alcohol y bebidas azucaradas permite disminuir el consumo dañino y liberar recursos económicos que pueden destinarse al fortalecimiento de los sistemas de salud.
Ganancias privadas, costos públicos
El mercado global de bebidas azucaradas y bebidas alcohólicas genera miles de millones de dólares en ganancias, lo que favorece su amplia disponibilidad y consumo. Sin embargo, los gobiernos capturan solo una fracción limitada de ese valor a través de impuestos motivados por razones sanitarias, dejando que las sociedades asuman los costos a largo plazo en términos de salud y productividad.
Los informes advierten que esta asimetría fiscal contribuye a que los productos permanezcan accesibles, mientras se profundizan las consecuencias económicas y sanitarias asociadas a su consumo.
Bebidas azucaradas: cobertura fiscal incompleta
La OMS documenta que al menos 116 países aplican impuestos a las bebidas azucaradas, principalmente a refrescos. No obstante, otros productos con alto contenido de azúcar, como jugos 100% de fruta, bebidas lácteas endulzadas y cafés o tés listos para beber, quedan fuera de los esquemas fiscales en numerosos países.
Aunque el 97% de los países grava las bebidas energéticas, esta proporción no ha cambiado desde el informe global de 2023, lo que refleja una falta de actualización de las políticas tributarias frente a la evolución del mercado.
En términos de impacto, el impuesto medio representa alrededor del 2% del precio de una bebida azucarada común, y suele aplicarse solo a una parte del mercado, dejando amplios segmentos sin regulación fiscal efectiva.
Alcohol: mayor asequibilidad pese a los riesgos
Un análisis paralelo de la OMS muestra que 167 países aplican impuestos a las bebidas alcohólicas, mientras que 12 países prohíben totalmente el alcohol. Aun así, desde 2022, el alcohol se ha vuelto más asequible o ha mantenido su precio real en la mayoría de los países, debido a que los impuestos no han acompañado la inflación ni el crecimiento de los ingresos.
Un dato relevante es que el vino no está gravado en al menos 25 países, principalmente en Europa, pese a la evidencia clara de sus riesgos para la salud.
El director del Departamento de Determinantes de la Salud, Promoción y Prevención de la OMS, Etienne Krug, advirtió que el alcohol más barato se asocia con mayores niveles de violencia, lesiones y enfermedad, mientras que los beneficios económicos se concentran en la industria y las consecuencias recaen sobre la población y las finanzas públicas.
Patrones fiscales persistentes y respuesta social
La OMS identificó que, a nivel global, la proporción de impuestos especiales sobre el alcohol se mantiene baja, con una mediana del 14% para la cerveza y del 22.5% para los licores. Además, pocos países ajustan sus impuestos a la inflación, lo que permite que estos productos se vuelvan progresivamente más accesibles.
Estas tendencias persisten a pesar de que una encuesta Gallup de 2022 mostró que la mayoría de las personas consultadas apoyan el aumento de impuestos sobre bebidas alcohólicas y azucaradas.
La iniciativa “3 por 35” y el llamado a la acción
Ante este panorama, la OMS insta a los gobiernos a aumentar y rediseñar los impuestos sanitarios como parte de su nueva iniciativa “3 por 35”, cuyo objetivo es incrementar los precios reales del tabaco, el alcohol y las bebidas azucaradas para 2035, reduciendo gradualmente su asequibilidad.
El organismo subraya que esta estrategia busca proteger la salud de la población, disminuir la carga de enfermedades no transmisibles y fortalecer la sostenibilidad financiera de los sistemas de salud, mediante políticas fiscales alineadas con la evidencia científica.
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D.E.
