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Que hacer cuando tu hijo no quiere comer

Expertos en Pediatría, Nutrición y Psiquiatría fueron convocados por Abbott, la compañía global de cuidado de la salud, para presentar los descubrimientos clínicos más recientes y las recomendaciones prácticas basadas en evidencia para el manejo de las dificultades en la alimentación de los niños, en el marco del Simposio “Identificación y Manejo de los Trastornos de la Alimentación”, abreviado como IMFeD™, por sus siglas en inglés (Identification and Management of Feeding Difficulties), a realizarse en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey del 16 al 19 de julio. 

Los estudios muestran que entre 50% y 60% de los padres señalaron tener dificultades en la alimentación de sus hijos, lo que a menudo incrementa el estrés familiar durante las comidas. 

“Los padres están preocupados porque sus hijos no comen, son demasiado quisquillosos, melindrosos o selectivos y quizá no estén recibiendo la nutrición adecuada para su crecimiento y desarrollo,” dice el Dr. Felipe Aguilar, Director Médico de Abbott Nutrition en México.

Existen tres tipos generales de problemas de alimentación en niños:

Apetito deficiente – los niños tienen poco interés en comer o se sienten satisfechos con muy poco.

Niños selectivos – limitan su dieta a unos pocos alimentos. A menudo se describen como “quisquillosos” o “exigentes” y se rehúsan a probar alimentos nuevos.

Temor a la alimentación – niños que tienen miedo de comer luego de una experiencia dolorosa o desagradable con la alimentación.

Los expertos atribuyen a cada una de estas dificultades para la alimentación una amplia variedad de causas, incluidos factores genéticos, del desarrollo, ambientales y fisiológicos. , ,   Los padres tienen un papel importante en la prevención y tratamiento de las dificultades para la alimentación.

La relación padres/hijo en la alimentación

Los distintos estilos de educación influyen en el comportamiento de los niños a la hora de comer, y los expertos en problemas de alimentación recomiendan que los padres aprendan más sobre su propio estilo de alimentación y técnicas de ingestión. Kim Milano, una reconocida dietista de EUA, señaló que “las técnicas de alimentación como la restricción o la presión en los niños al principio parecen efectivas, pero en realidad pueden disminuir la ingestión de alimentos saludables y aumentar el consumo del alimento que se intenta restringir.” 

La investigación sugiere que un estilo más sensible es una mejor estrategia  ,   y mostró que los hijos de padres sensibles comen más frutas, verduras, productos lácteos, y menos comida chatarra. Este estilo de crianza también puede proteger al niño de padecer sobrepeso.7,8

“Es importante responder a las señales de hambre del niño; guiar las prácticas de ingestión en lugar de controlarlas; establecer límites y ser un buen modelo a seguir. También conviene hablar de la comida de manera positiva y mantener un comportamiento de alimentación saludable”, dice Milano.

Los expertos recomiendan que la hora de la comida sea relajada y disfrutable

Una manera sencilla y efectiva de ayudar a prevenir o manejar los problemas en la alimentación es que las familias coman juntas. Los niños aprenden a comer bien al observar a otros comer, y mediante experiencias positivas con la comida. “Es importante que los niños se interesen en la comida – permítales jugar con ella, enséñeles imágenes de alimentos saludables, llévelos a comprar víveres e inclúyalos en la preparación de la comida”, dijo Milano.

Un nuevo estudio mostró que los niños pueden sensibilizarse para pedir alimentos más saludables sólo con pensar en lo que comería su superhéroe favorito. Cuando se pregunta a los niños: “¿Batman comería rebanadas de manzana o papas fritas?”, los niños que respondieron “rebanadas de manzana”, tenían mayor probabilidad de pedir ese alimento como refrigerio. 

La presentación de la comida también es importante para alentar una dieta con mayor diversidad nutricional en los niños. Los investigadores de la Universidad de Cornell   descubrieron que los niños prefieren un plato presentado con siete alimentos y seis colores, con cierto espacio vacío (véase la fotografía a la derecha). 

La invención de nombres divertidos para que los alimentos saludables suenen más atractivos, ayuda a aumentar la ingesta de alimentos saludables. Un estudio reciente encontró que los estudiantes de las escuelas duplicaban el porcentaje de zanahorias que comían cuando se les llamaba “zanahorias de visión de rayos X”.10  

Lineamientos para tratar las dificultades en la alimentación

Para alentar a los niños a comer bien, durante el simposio IMFeD se presentaron a los pediatras lineamientos prácticos basados en evidencia. Algunos incluyen:

Facilitar la conciencia del hambre, al mantener horarios regulares para las comidas y refrigerios a intervalos de 3 a 4 horas, servir porciones pequeñas y servir más si se pide.

Limitar el alimento como un presente, recompensa, para generar comodidad o como expresión de afecto, ya que los niños establecen fuertes relaciones entre sus experiencias emocionales y la comida.

Cuando sea posible, comer en familia y limitar las distracciones (o sea, juguetes, libros, televisión) durante las comidas.

Ofrecer de manera consistente nuevos alimentos saludables para aumentar la variedad y la familiaridad.

Si el crecimiento del niño no es adecuado, consultar con el pediatra para obtener una guía.

Consecuencias de las dificultades prolongadas para la alimentación 

Los niños con dificultades de alimentación graves y prolongadas también pueden tener alteración del crecimiento y deficiencias de nutrimentos, lo que causa problemas físicos y cognitivos si no se corrigen. 

“Cuando las dificultades para la alimentación son lo bastante graves para influir en el crecimiento o la ingesta de nutrimentos, es importante no enfocarse sólo en el comportamiento de alimentación, sino también en suministrar las calorías y nutrimentos adecuados”, señala el Dr. Benny Kerzner.

Los nutrimentos que a menudo son deficientes en un niño con problemas en la alimentación incluyen vitamina A, vitamina D, hierro y zinc. Para que un niño alcance su potencial óptimo de crecimiento, requiere estos nutrimentos esenciales, además de calorías. 

La educación es clave para corregir este trastorno grave

Ahora más que nunca, los expertos en nutrición infantil reconocen la importancia de la prevención e intervención temprana en los problemas de alimentación. 

Abbott apoyó el desarrollo de The IMFeD™ Classification Tool para ayudar a los pediatras a diagnosticar y corregir los problemas de alimentación, que a menudo son trastornos inadvertidos en niños pequeños.

Junto con la herramienta de IMFeD™, Abbott inició un programa educativo más amplio que incluye sociedades con médicos líderes y organizaciones médicas, para proporcionar herramientas y recursos útiles para tratar las dificultades de la alimentación. Se lleva a cabo una serie de eventos educativos en todo el mundo para educar mejor a los pediatras respecto a la nutrición infantil, y las dificultades de la alimentación en particular. También se desarrollan programas y herramientas para la educación de los cuidadores en nutrición infantil.

Visita Abbott en www.abbott.com y síguenos en Twitter en @AbbottNews.

Redacción

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

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