¿Cómo disminuimos en México los defectos al nacimiento?
En México, uno de cada cuatro niños que nace presenta algún defecto del nacimiento, como bajo peso, falta de oxígeno (hipoxia), parto prematuro, deformaciones en el cuerpo, u otras complicaciones como anencefalia, mejor conocido como falta de cerebro, o niño con Síndrome de Down por problemas que ocurren durante la gestación o parto. Esto significa que alrededor de 600 mil niños mexicanos nacen anualmente con uno o varios problemas que ponen en riesgo su vida o dejan secuelas como parálisis cerebral o retraso mental.
A pesar de que se han multiplicado los avances médicos en el área de la ginecología y obstetricia, los defectos al nacimiento todavía provocan el 60 % de las muertes que ocurren en menores de un año de edad en nuestro país. Un defecto al nacimiento es toda condición presente al momento de nacer, en forma notoria o latente, que interfiera con el proceso de adaptación, crecimiento y desarrollo normal en el ciclo de la vida.
Este panorama puede modificarse y reducir seriamente la frecuencia de defectos del nacimiento y muertes maternas si se aprovecha la experiencia acumulada de un modelo mexicano de atención, que fue concebido por los médicos miembros de la Asociación Civil Grupo de Estudios del Nacimiento (Gen).
En la Delegación Iztapalapa, de la Ciudad de México, se ubica el hospital Centro de Investigación Materno Infantil Gen (Cimi-Gen), que aplica desde hace 25 años el modelo de atención creado por Gen. El nivel de eficiencia tiene como resultado el haber alcanzado los mismos niveles de seguridad que los hospitales de Suiza, en cuidados especializados a mujeres embarazadas y recién nacidos.
El Cimi-Gen ha atendido la evolución de embarazo y parto seguro de más de 17 mil mujeres. En ese mismo periodo solo se ha registrado una muerte materna, lo que es 10 veces menos que el promedio nacional de México y equivalente al promedio suizo.
Multiplicar el modelo
La propuesta del Grupo Gen es que se establezca un sistema de niveles progresivos en la atención a la salud de mujeres embarazadas. El esquema ya existe: el primer nivel, que es prevención para la población general; el segundo nivel, que son los hospitales generales donde se trata de todo, y el tercer nivel que está integrado por los hospitales muy especializados, como los Institutos Nacionales de Salud. En México existen los tres niveles; aunque aún no hay una forma de hacerlos funcionar más adecuadamente en atención al embarazo y el nacimiento.
La propuesta que se ha implementado en el hospital del Cimi-Gen, está basada en un concepto muy efectivo, que es el sistema de detección de riesgo, que nos permite evaluar cuándo hay factores que pudieran complicar el embarazo y/o el parto y así referir a otros centros de salud sólo a las embarazadas con riesgo al segundo o al tercer nivel. De esta manera manejar ahí sólo las de riesgo bajo a través de enfermeras obstétricas y perinatales.
Estas especialistas están perfectamente capacitadas para hacerse cargo de la atención, orientación y supervisión de las mujeres embarazadas de bajo riesgo, al requerir de un título universitario, y de certificación de la SEP y la Secretaría de Salud que garantice que han recibido una capacitación especializada en atención al embarazo. Cabe mencionar que este tipo de profesionales de la salud, se capacitan en Cimi-Gen con un programa de la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia ENEO-UNAM.
Los primeros niveles pueden ser atendidos en su totalidad por enfermeras perinatales y ese es una de las grandes aportaciones del Grupo de Estudios del Nacimiento A.C. (Gen), que tiene ya 25 años formando enfermeras obstétricas y perinatales.
Modelo aplicado
En el Cimi-Gen se cuenta con manejo alternativo, por etapas, dependiendo del nivel de riesgo. Se tiene como resultado una mortalidad materna 10 veces más baja que la mortalidad promedio del país y con una tasa de mortalidad de 6 por cada 100 mil nacimientos, mientras que el promedio del país de la muerte materna es de 60 por 100 mil.
Además del manejo saludable de las madres, el Cimi-Gen también ha capacitado a las enfermeras en el manejo de los recién nacidos. El resultado de la aplicación de este sistema también ha reducido drásticamente sus cifras de defectos al nacimiento.
Las cifras registradas en dicho hospital también equivalen a la mitad de la cifra a nivel nacional. Si en todo el país el porcentaje de niños con defectos al nacimiento es de 25%, en Cimi-Gen es de sólo de 12%. Se han atendido a más de 17 mil niños provenientes de embarazos controlados, vigilados y tratados en Cimi-Gen bajo el programa de atención materno infantil, en donde se han proporcionado más de 500 mil consultas y 250 mil estudios de laboratorio y gabinete a familias de escasos recursos a costos accesibles.
Legado social
Cuando disminuyen los defectos al nacimiento y disminuyen las muertes perinatales también se reduce enormemente el número de niños que quedan con discapacidades. La enfermeras perinatales contribuyen mucho a lograr esto.
En muchos países con altos estándares de salud son este tipo de enfermeras las que cumplen con esta función. Son personas capacitadas que actúan éticamente y si detectan algún riesgo alto que no pueden manejar, lo canalizan oportunamente a los médicos especialistas.
Con el modelo de atención que desarrollamos en México pudimos observar el descenso en la frecuencia de tres de los defectos del nacimiento más comunes: nacimiento prematuro, bajo peso y falta de oxígeno. Ha habido un descenso importante en las cifras de bebés prematuros nacidos en Cimi-Gen, entre 3% y 4 %, mientras que se reporta un porcentaje de entre 4% a 5 % de niños con peso bajo y menos de 1% con falta de oxígeno.
En donde no se ha podido incidir tan exitosamente es en las malformaciones o modificaciones genéticas. Es muy difícil prevenir estos problemas, pero con los avances que se han logrado en nacimientos prematuros, bajo peso y falta de oxígeno, abren un campo de estudio muy importante para intentar prevenirlos.
Uno de los logros más destacados en esta área, es que se cuenta con una Norma Oficial Mexicana para la Prevención y Control de los Defectos al Nacimiento (N.O.M.034), publicada en 2005, en la que se plasma la definición original de Gen sobre los defectos al nacimiento.
Una propuesta actual que hace Gen, es integrar un registro nacional sobre los defectos del nacimiento, para así tener cifras precisas y darnos una idea sobre en qué lugares se presentan determinados padecimientos y así hacer una programación más adecuada de la prevención.
El Grupo de Estudios del Nacimiento A.C. (Gen), es presidida por su fundador desde 1978, el licenciado Antonio L. Silanes. Esta asociación agrupa a médicos de alto prestigio, reconocidos a nivel nacional e internacional. Desde su fundación, más de 32 mil médicos y enfermeras han sido capacitados por Gen para detectar, prevenir y evitar defectos al nacimiento.
Recomendaciones
Informarse y planear en pareja el embarazo.
Preguntar al personal de salud sobre cómo llevar una adecuada alimentación durante el embarazo y en la etapa reproductiva.
Adquirir el hábito saludable de ingerir ácido fólico (0.4 miligramos diarios) tres meses antes de embarazarse y durante las primeras doce semanas del embarazo, ya que con esta simple medida, la madre protege a su bebé de que sufra alguna alteración del tubo neural que le ocasionará la muerte o lo dejará incapacitado de por vida.
Dejar de fumar y/o tomar bebidas alcohólicas.
Acudir a sus citas de revisión mensual.
Involucrar a la pareja en todo momento y transmitir al nuevo ser el sentimiento de amor y protección desde que está en el vientre de la madre.
