El embarazo está asociado con una mayor mortalidad tanto en la influenza estacional como pandémica, por esto la mujer embarazada tiene mayor probabilidad de presentar complicaciones graves debido a los cambios inmunológicos que ocurren durante el embarazo y dichos cambios pueden incrementar la susceptibilidad a ciertos agentes patógenos incluyendo virus.
El Coordinador Auxiliar Delegacional de Salud Pública del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Delegación Poniente, Dr. José Armando Pizaña Barba, aclara que el efecto de la infección del virus de la influenza sobre el feto hasta el momento no es claro, la transmisión placentaria del virus parece ser rara.
Menciona que recientes estudios epidemiológicos advierten que la fiebre en la mujer embarazada están asociados con la influenza y que algunos efectos adversos son defectos congénitos en el corazón, abortos, bajo peso al nacer y la aparición de otras patologías en etapas posteriores de la vida del producto.
Pizaña Barba menciona que la aplicación de la vacuna pasiva de influenza durante el embarazo es la mejor manera de prevenir complicaciones a lo largo de la gestación, pues dicha vacuna provee de protección a los hijos y a las madres embarazadas. También previene el 29% de enfermedades respiratorias febriles agudas en el niño y el 36% en las madres después del embarazo.
El Coordinador Delegacional recomienda instruir a la embarazada sobre los cuidados y precauciones que deben llevar a cabo para reducir el riesgo de infección por virus de la influenza, enfatizando que debe evitar en la medida de lo posible, el contacto con sospechosos, probables o confirmados de influenza.
También recomienda que la mejor manera de prevenir el contagio es con un minucioso lavado de manos con agua y jabón de pasta o líquido. El uso periódico de gel antibacterial, abrigarse y evitar los cambios bruscos de temperatura.