La investigación farmacéutica, origen de las vacunas y medicamentos que usamos hoy en día.
La industria farmacéutica depende en gran medida de la protección de las patentes ya que éstas estimulan a los investigadores y científicos para desarrollar nuevos productos y tratamientos, además de promover nuevas inversiones y contribuir a la disminución de riesgos sanitarios a los que la población está expuesta frente al consumo de medicamentos de mala calidad.
El relevante costo de inversión en la investigación necesaria para la creación de un medicamento, rebasa los mil millones de dólares y para ejemplificar las razones de estas grandes inversiones, es fundamental dar a conocer los riesgos que se corren en el proceso de desarrollo de medicamentos ya que de entre 5 y 10 mil moléculas, sólo 5 llegan a ser componentes y hasta después de 14 años, sólo una puede ser comercializada.
Los efectos del desarrollo de medicamentos innovadores en los últimos 40 años son muy significativos, por ejemplo: la tasa de mortalidad se ha reducido en un 40 por ciento en promedio y el tratamiento de padecimientos como el cáncer o VIH han progresado de manera significativa. Asimismo, padecimientos que se caracterizan por ser infecciosos y muy contagiosos, y que incluso pueden ocasionar la muerte o graves complicaciones como la discapacidad, hoy son prevenibles gracias a que existen vacunas y sistemas que permiten su aplicación. Tal es el caso de padecimientos como la difteria, sarampión, poliomielitis, tétanos, entre otros. (%u201CGracias a las vacunas, no se han presentado nuevos casos de difteria en México desde 1991%u201D de acuerdo con información de CeNSIA, 2011).
Lo anterior, entre otros muchos avances, ha sido posible debido a la investigación farmacéutica y la necesaria protección que ofrece el marco jurídico sobre la propiedad industrial, por tanto su reforzamiento es indispensable para que la industria continúe ofreciendo mejoras en la calidad de vida de las personas.
Por otro lado, la protección de la propiedad intelectual es un elemento esencial en la prestación de una asistencia sanitaria más eficaz en términos de costos, ya que el tratamiento con fármacos de calidad puede sustituir una larga asistencia hospitalaria muy costosa.
La importante contribución económica de la industria farmacéutica en nuestro país, que representa cerca del 2.4% de PIB y que, comparado con el gasto total en salud, alcanza alrededor de 6%, da como resultado que México sea uno de los países que menos invierte en este rubro, lo cual se convierte en un gran obstáculo. Cabe mencionar que la industria farmacéutica proporciona 20 mil empleos directos y tres mil indirectos.
Todo lo anterior se concluyó en el seminario %u201CNuevas tendencias para la protección de los derechos de Propiedad Industrial en la Industria Farmacéutica%u201D, donde se reunieron expertos del sector público y privado para tratar temas como la situación de los biocomparables en México, la vigencia de las patentes de los medicamentos y los procesos judiciales para la protección de derechos.
La Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF) representada por el Lic. Alejandro Sámano, Director Ejecutivo, participó con la ponencia del Lic. Carlos Alberto Flores, Coordinador de Asuntos Jurídicos y Propiedad Intelectual, quien señaló además señaló %u201CLa AMIIF está a favor de la entrada de los genéricos en un marco de respeto de las patentes y de la propiedad intelectual que conllevan los medicamentos producto de la investigación%u201D lo cual no sería posible sin el incentivo de la exclusividad de mercado ofrecido por la protección de patente.
El licenciado Flores abundó sobre la necesidad de ampliar la cultura en el tema de la protección intelectual, ya que es fundamental que la gente conozca lo que hay detrás de la creación de un medicamento y lo que significa una patente. %u201CTenemos que crear programas de educación ante el Congreso y la Cámara de Senadores para fortalecer los mecanismos de vinculación entre las autoridades sanitarias y las que respaldan las patentes, combatir a la piratería y cumplir con los tratados internacionales, finalizó Flores.
El evento contó con la presencia de autoridades de la COFEPRIS, el IMPI y corporativos interesados en hacer valer los derechos de propiedad intelectual de la industria farmacéutica.
