Mal de pinto: enfermedad legendaria que continúa vigente.

Es una treponematosis, que pertenecen a genero de bacterias en forma de espiral, (como la pinta fambroesia y sífilis) no es venérea y se caracteriza por ser endémica de ciertas zonas de Centroamérica y el norte de Sudamérica. 

El pinto es una enfermedad tropical muy antigua, propia principalmente del Hemisferio Occidental, donde es probable que existiese muchos años antes de la conquista española. La enfermedad existe en México, Colombia, Ecuador, Venezuela y Bolivia, países en que afecta a grandes regiones.

Existe también, en pequeñas áreas aisladas, en Cuba, Brasil, Las Guayanas, Guatemala, Honduras, Haití, la República Dominicana y Argentina. En fecha reciente se ha informado de la existencia de algunos casos, probablemente de pinto, en otros continentes, por ejemplo, África  Asia, y Oceanía .

El pinto ocurre con mayor frecuencia en las zonas tropicales, aunque no está confinado en ellas. La enfermedad es observada más frecuentemente en áreas secas que en húmedas. La mayor parte de los casos de México son encontrados en zonas distantes de la costa.

 
Se desconoce el insecto que actúa como vector de la enfermedad. 
 
Las tres grandes Treponemiasis conocidas hasta ahora, tienen marcadas diferencias: las tres evolucionan en períodos sucesivos que dependen de cambios en el complejo germen-organismo. 
 
El mal de Pinto y el Pián se diferencian de la Sífilis porque no son hereditarios, ni se trasmiten por contacto venéreo, sus lesiones iniciales no son genitales, pueden aparecer en cualquier parte de la piel, de preferencia en las descubiertas y sobre todo en las distales de las extremidades. La Pinta y el Pián son enfermedades rurales, de poblaciones pequeñas, se propagan de preferencia entre los trabajadores del campo, posiblemente por un vector alado. 
 
La Pinta es la más benigna de las Treponemiasis y la más sensible al tratamiento; en algunos casos se presentan lesiones inflamatorias, el epitelio de la piel llega a reducirse a algunas pocas células superficiales, puede haber espongiosis, micro-abscesos, tumefacción de los endotelios, pero nunca obstrucción completa de los vasos, ni ulceración. La reacción del epitelio se reduce a queratosis y paraqueratosis y salvo en casos excepcionales y en forma muy discreta, revisten la forma papilomatosa. 
 
Es especial la acción del Treponema Carateum, cuyas manifestaciones evolucionan siempre en forma lenta, atenuada, sin producir lesiones degenerativas, pus, úlceras, necrosis y cuya acción se limita exclusivamente a la capa epitelio-papilar produciendo atrofia y esclerosis después de largo tiempo y al través de lesiones productivas escasamente exudativo-infiltrativas
 
Afecta exclusivamente a la piel y su desarrollo comienza con una lesión en forma de pápula que crece lentamente y tiende a confluir con las nuevas pápulas que van apareciendo alrededor. Al mismo tiempo, se produce un agrandamiento de los ganglios linfáticos regionales. Poco después, se origina una segunda erupción cutánea sin inflamación ganglionar acompañante. Las lesiones cutáneas evolucionan desde un color rosado hasta uno azulado para, finalmente, sufrir una despigmentación
 
Las queratosis pueden ser también circunscritas formando verrugas, o reforzamientos de la capa córnea, en los cojinetes de sustentación de las extremidades o en las zonas de roce. Es muy frecuente una formación córnea en la cara anterior de la garganta del pie. Las difusas suelen tener aspecto de criba. 
 
En las extremidades, en las palmas de las manos y plantas de los pies, se suele formar una capa córnea gruesa, que algunas veces cubre parte y otras toda la superficie de borde a borde, llegando a ser muy gruesa y molesta por que se requebraja y llega a sangrar.
 
En cuanto al Diagnóstico: Es más o menos difícil según el período de la enfermedad, las lesiones discrómicas de la Pinta clásica, son reconocibles aún con poca experiencia, en cambio las lesiones primarias y las secundarias requieren mayor cuidado y conocimiento para identificarlas. En los lugares donde hay Pinta, como en Lima y mejor en otras partes de mayor endemicidad hay que incluir a la Pinta en el diagnóstico de posibles soriasis, tricofitias, eczematides, líquenes, sobre todo entre la gente rural. 
 
En las manifestaciones extensas, generalizadas con muchas lesiones, el diagnóstico se facilita porque las pintides rara vez son todas iguales en un mismo caso, al lado de algunas con marcado parecido a alguna lesión clásica, habrá otras de distinta forma y casi siempre trastornos de la coloración más o menos acentuados en el mismo elemento o formando lesiones, aparte. 
 
El Treponema  Herrejoni es muy sensible a la medicación específica, las dosis necesaria para obtener la curación de un pintoso son mucho menores que las que se requiere para curar la sífilis o al Pian. El mercurio cuya acción fue descubierta en México por los trabajadores de las minas de azogue, puede administrarse por vía oral, por fricciones cutáneas o por inyecciones. 
 
Se ha usado con éxito la Penicilina; se recomienda usar medio millón de unidades. El paciente debe ser valorado por el especialista que en este caso es el dermatólogo.

Acerca de Redacción

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

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