Te invito a decirte %u201CSi%u201D

Las mujeres con mucha facilidad solemos decir %u201CSi%u201D a todos los que buscan nuestro tiempo, consejo, atención y cariño. Es nuestra naturaleza. Pero, con la misma facilidad, tendemos a decirnos %u201CNo%u201D cuando se trata de atendernos a nosotras mismas.


Hoy quiero invitarte a que seas un poco %u201Cegoísta%u201D en el buen sentido de la palabra y que te pongas en el primer lugar de tu lista de prioridades. Te invito a que empieces a decirte %u201CSi%u201D. comprométete contigo misma.


 Decir %u201CSí%u201D no tiene nada tiene que ver con %u201Cvoy a tratar%u201D, %u201Cespero que%u2026%u201D, o %u201Cquizá%u201D. Decir %u201CSí%u201D, es comprometerte 100 por ciento a lo que en realidad es importante para ti.


Es por esa razón que, te invito a que juntos repasemos los 7 pasos que te llevarán a tener más paciencia, mejor humor, más salud y sobre todo, elevarán el respeto por ti misma.


Primer paso: Voy a decirle %u201CSí%u201D a mi cuerpo físico, voy a llenarlo de energía y salud respirando bien y estando presente. Entenderé mi reloj biológico lo respetaré. Haré ejercicio por lo menos cinco veces a la semana, un mínimo de 30 minutos. Al hacerlo, sabré que todo mi cuerpo, mente y espíritu saldrán beneficiados.


Segundo paso: Me comprometo a decirle %u201CSí%u201D a comer más sano, a descubrir las maravillas que las verduras, frutas, cereales, las grasas buenas, las leguminosas y las proteínas, producen en mi organismo y en mi autoestima, cuando controlo las cantidades que ingiero. Tomaré más agua pura, así como té verde o blanco. Reduciré el consumo de comida %u201Cconfort%u201D: azúcar, sal, harinas blancas, refrescos y café, porque sé que mi cuerpo me lo va a agradecer. Y si fumo, hago un compromiso muy especial para dejar de hacerlo.


Tercer paso: Voy a decirle %u201CSí%u201D, a la opción de vivir con menos estrés. Sí escucharé a mi cuerpo cuando me pida descanso. Me daré esos pequeños placeres que me inspiran, motivan y me hacen sentir bien, como escuchar la música que me agrada. Le daré tiempo al silencio y a la meditación y tendré un espacio exclusivo para mí. De ser posible, me relajaré con un masaje cada cierto tiempo, porque esto ayudará a mi salud y a mi bienestar. Dormiré por lo menos siete u ocho horas diarias, porque es lo que mi organismo requiere para reponerse de todo lo que hace durante el día.


Cuarto paso: Me comprometo a escuchar mejor a la gente, y darle los reflectores, en lugar de colocarlos sobre mí. Seré una persona positiva y auténtica y confiaré más en mis habilidades. Hablaré bien de los demás y aprenderé a reírme de mí misma y de mis fracasos. Me quitaré las telarañas mentales y me visualizaré como una persona inteligente, atractiva y talentosa. Cuidaré mi imagen, crearé una marca personal digna y me presentaré al mundo como tal.


Quinto paso: Acepto que la felicidad está en mí, en mi cerebro y en mi esencia, y en nadie más; que soy responsable de producir mis propias drogas de la felicidad a través de amar la vida, de hacer ejercicio, de dormir bien, de consumir alimentos que eleven mi ánimo y de hacer algo por los demás. Me comprometo a fortalecer mi memoria retando mi cerebro con cosas novedosas, con la práctica de la lectura, y con vitaminas, omega 3 y antioxidantes. Me comprometo a nunca olvidar que la creatividad está en mi.


Sexto paso: Le digo %u201CSí%u201D a procurar más a mi pareja, a mi familia y a mis amigos, a buscar los buenos momentos, a quererme más a mí mismo, a verme con más bondad, y a someter mi voluntad para elevar mi autoestima. Procuraré la hospitalidad y abrazaré más a mi pareja e hijos, porque sé todos los beneficios que con esto les transmito. No me quejaré, no criticaré. Me daré permiso de abrirme más al perdón, y agradeceré a quien me ayudó a ser lo que ahora soy.


Séptimo paso: Comprendo que no hay quehacer que pueda sustituir al ser: valgo por lo que soy, no por lo que hago, lo que tengo o el puesto que ocupe. Me ocuparé de poner atención y de hacer conciencia de las cosas que me hacen feliz durante el día. Me comprometo a agradecérselas a Dios, al Universo, ya que es la mejor forma de corresponder. Sé que la felicidad está aquí, ahora, que para disfrutar el momento, necesito estar presente y contento con lo que hago; sé también que la pasión, el gozo y el entusiasmo, son el motor de la vida, y que lo mejor que puedo hacer para darle a mi vida un sentido, es ser generoso.


Recuerda que no importa cómo estés, siempre puedes estar MEJOR.


Un abrazo,


Gaby


        


 

Acerca de Redacción

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

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