Se puede desarrollar la osteoporósis debido a las enfermedades hepáticas.

Los expertos estiman que más de la mitad de todas las enfermedades del hígado podrían haberse prevenido si las personas siguieran las recomendaciones y utilizaran la información preventiva debidamente.

 

Hoy en día estos padecimientos son la quinta causa de mortalidad en adultos. Lo anterior genera un panorama sombrío y se hace más agudo por las complicaciones que llegan a ocasionar, por ejemplo, las enfermedades hepáticas que persisten más de seis meses (conocidas como hepatopatías crónicas), pueden derivar en cirrosis hepática y en otros problemas como osteoporosis.

 

 

Esto último debido a que el hígado juega un papel fundamental en la absorción y metabolismo de la vitamina D, por lo que la osteoporosis es una complicación ósea principal a la que se denomina osteodistrofia hepática. Cabe señalar que en las mujeres enfermas, la pérdida ósea con enfermedad hepática es mayor y más acelerada que en una mujer sana.

Un estudio realizado en Argentina menciona que la densidad mineral ósea (DMO) en pacientes cirróticos, generalmente se asocia a un déficit esquelético progresivamente intenso.


Por otra parte, la tasa de fracturas vertebrales y no-vertebrales se incrementa entre un 3 y un 44 %, especialmente en mujeres posmenopáusicas.


De igual manera, se sabe que el 20% de los pacientes trasplantados padecerán fracturas dentro del primer año posterior al trasplante, por lo que la osteoporosis se ha convertido en la causa mayor de morbilidad en el paciente sometido a un trasplante de hígado.


El tratamiento que los especialistas recomiendan es integral, e incluye incorporar a su estilo de vida ejercicios físicos controlados con fisioterapia -si fuera necesario-, peso corporal adecuado, supresión de alcohol y tabaco, así como suplementos de calcio y vitamina D.


Sin embargo, los pacientes con enfermedad hepática avanzada, así como en el caso de la encefalopatía hepática, requieren de tratamientos más específicos por lo delicado de la enfermedad, como es el uso de aminoácidos del tipo de L-ornitina-L-aspartato que es de gran utilidad para apoyar el trabajo de depuración o destoxificación que el hígado debe cumplir en los pacientes con cirrosis y que no afecta al sistema óseo.


Además de una dieta sin grasas, es recomendable reducir el consumo de mantequilla, alcohol, sal, consumir gran variedad de frutas, verduras, leche, yogur descremado, carne de pollo o pavo sin grasa, pequeñas raciones de arroz, legumbres, pan integral, entre otros.


Recuerde que, las enfermedades hepáticas son de las más devastadoras de nuestro cuerpo y paradójicamente de las más evitables cuando se cumplen programas efectivos de prevención. Es importante que acuda con su médico, él le indicará como prevenir las enfermedades hepáticas.


Bibliografía


A.Jmelnitzky “Enfermedad metabólica ósea y patología digestiva – Parte 2.: Enfermedad Hepatica Crónica.” Gastroenlared 2004/8

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Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

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