Inicio / Cancerdemama.mx / “Hermanadas por el dolor y unidas por la esperanza”

“Hermanadas por el dolor y unidas por la esperanza”

Por Víctor M. García Camacho

México D. F. 8 de abril (LaSalud.com.mx).- María Teresa Lerma, vocal de Grupo Recuperación Total (Reto), habla con la vehemencia y la entereza de quien se ha enfrentado al dolor y a la muerte en muchas ocasiones, pero no para vencerlos, sino para comprenderlos y compartir este entendimiento con la gente que lo necesita. En algún momento, todos perderemos la batalla contra la muerte, eso lo sabemos, sin embargo, no todos lo enfrentamos.

Si las enfermedades sirven para algo es para hacernos concientes de nosotros mismos, de lo frágil de nuestra condición, de nuestra finitud. Pero ser concientes de lo breve de nuestra existencia no tiene por qué amargar la misma. Los seres humanos aprendemos comparando las cosas y los diversos estadios por los que pasamos; ¿cómo reconoceríamos los momentos felices de la existencia sin conocer los momentos tristes? (y viceversa).

Nunca estamos más solos que cuando la salud se nos arrebata en una forma brutal. Nunca necesitamos más de los demás que cuando estamos tendidos en una cama de hospital. Y nunca somos más humanos que cuando le tendemos la mano a las personas que se encuentran en tales condiciones. Tere Lerma, o “Tere”, como cariñosamente la llaman sus compañeras, compartió con los lectores de LaSalud.com.mx su experiencia con la enfermedad y la forma de enfrentarla.

Usted tiene una experiencia muy especial con Grupo Reto y con el cáncer de mama, cuéntenos sobre ella.

Asisto a pacientes en fase terminal. La enfermedad me llegó hace 22 años y cuando lo hizo yo pensé que era la única que la sufría. Tengo nueve tipos distintos de cáncer en la familia, así que me ha arrasado por completo. Me rebasó en muchas cosas, pero no hizo que muriera mi amor y mi fe por este Reto, ni tampoco mi ánimo por alentar a otras mujeres y decirles que empiecen a amarse y procurarse, no importa la enfermedad que tengan.

También coordine el programa educativo, y déjame decirte que una de las grandes satisfacciones que he obtenido como miembro de Reto y como ser humano es cuando lográbamos una detección oportuna. Otra de mis actividades es coordinar el programa de provincia; aquí mi labor, más que nada, consiste en escuchar a las voluntarias, entenderlas y apoyarlas en cualquier aspecto. Estamos unidas.

Yo inicié el programa de ayuda a pacientes en fase terminal junto con mi fundadora, la señora Cecilia Vildósola de Sepúlveda, esto fue en 1988, cuando ella tuvo metástasis cerebral. A partir de ese momento, el amor por este Reto se hizo más grande.

Decidí ayudar a estos pacientes, amarlos, escucharlos. Desde entonces, en coordinación con el Instituto Nacional de Cancerología, se hizo un programa de cuidados paliativos. Había muchas carencias, necesidades enormes. Entonces, fundé un grupo con mujeres del INCan, una fundación para ayudar a pacientes en fase Terminal, se llama “La luz de la esperanza”.

Hacemos tómbolas, vendemos ropa, con lo que recaudamos compramos morfina, parches y difusores y los regalamos a pacientes que no tienen recursos. Damos calidad de vida para una muerte digna.

¿Cómo reciben la ayuda los enfermos en fase terminal?

El nombre cuidados paliativos lo dice muy claramente, paliamos la enfermedad, pero no se puede curar. Nosotros trabajamos en coordinación con el INCan, con médicos especialistas en clínica del dolor, con oncólogos, trabajadoras sociales y enfermeras.

Los enfermos preguntan: “¿tiene que haber dolor para empezar a paliar la enfermedad?” No. “¿Tiene que haber dolor para saber que estás en fase Terminal?” Tampoco.

Todo el equipo ayuda al paciente Terminal, quitándole sus molestias y atenuándole el dolor, enlazándose con la familia para que sepa cómo tratar al enfermo y saber qué hacer en un momento dado, cuando la enfermedad ataca de una manera cruel y despiadada. En “La luz de la esperanza” lo único que intentamos es dar calidad de vida al paciente, eso es lo más importante para mí; respetar y comprender sus decisiones, incluso su enojo ante la enfermedad, pero sobre todo saber escuchar y ayudarlo a desprenderse, no es fácil.

Sin embargo, para mí no es estar en contacto con la muerte, sino con la vida. Todos los seres humanos estamos en fase Terminal, en cualquier momento nos podemos ir, en cualquier momento puede ocurrir un terremoto, un choque, hay mil formas. Pero, ¿le estoy enseñando a mis seres queridos a vivir sin mí?

Esto no quiere decir que todos los días estemos instalados en la angustia, se trata de tener conciencia para decir “abrázame, por si no te veo en la noche”.

¿Cómo describir la labor de Grupo de Reto?

Yo traigo adherida a la piel la camiseta de Reto, soy una “Mujer Reto”. Hace poco escribí una frase para ilustrar lo que hacemos: “Estamos hermanadas por el dolor y unidas por la esperanza”.

El tratamiento médico es fundamental, pero podríamos decir que el apoyo emocional que ustedes brindan aporta un extra.

Sin los médicos no seríamos nadie. Las doctoras María Teresa Ramírez Ugalde y Yolanda Villaseñor, por ejemplo, son grandes pilares de Reto, son más que asesoras, son amigas. Los médicos que nos rodean son entrañables, los amamos porque los conocemos como seres humanos primero. Nos ponemos en sus manos con los ojos cerrados.

Cuando llegamos con un médico debemos hacerlo en el entendido de que somos un ser humano que acude con otro ser humano para que éste lo ayude con sus conocimientos y su capacidad.

Nosotras deseamos que los médicos de cualquier institución nos digan las verdades que haya que escuchar, pero con amor, las vamos a entender. Si el médico se abraza a mi dolor en el momento del diagnóstico y me permite llorar en su hombro, me va a hacer fuerte. El amigo que está ahí dándote el diagnóstico es el que te va a ayudar a luchar contra la enfermedad. En Reto contamos con el apoyo de grandes médicos, con una sapiencia única, pero sobre todo con una calidez maravillosa.

No cerremos la puerta a la posibilidad del diálogo con el médico, ellos nos entienden, se los garantizo. A veces se ponen una coraza, una armadura para no sentir, y los entiendo. Pero cuando conocemos al ser maravilloso atrás de la armadura, nos sentimos más protegidas, porque sabemos que cuando tienen el bisturí entre sus manos el diálogo con Dios es grande, hay una vida entre sus manos. Los médicos son seres únicos, movidos por el Padre.

¿No le ha afectado enfrentarse a la experiencia de la muerte durante tanto tiempo?

No. Mi madre murió entre mis brazos, la ayudé a bien morir, también a otros familiares. Acaba de fallecer una de mis primas y en este momento uno de mis hermanos tiene cáncer de próstata.

El amor que le tengo a la vida ya los seres que me rodean me ha fortalecido. El ayudar a bien morir a las personas me ha dado una gran luz. Mi mejor regalo de vida es que la gente que está a punto de partir hable y se abra conmigo, eso no tiene precio. Lo único que le pido al Padre es fortaleza para poder ayudarlos en los momentos de crisis. He recibido más bendiciones que dolor.

¿Cómo alentar a un enfermo de cáncer? Porque muchos de ellos deben estar hartos de que se les diga que deben ser fuertes y luchar.

Cuando a mí me lo decían pensaba “a ver, ponte en mis zapatos, instálate en mi enfermedad” o, “¿cómo se atreven a pedirme que sea fuerte?” Le preguntaba a Dios “¿por qué?”.

Entonces comencé a escribir, empecé a sentir como si Dios me dirigiera. Escribí un poema, dice así:

Ser fuerte es tener conciencia plena del golpe,
del roce, de la herida que la vida nos produce
para permitirnos crecer.

Ser fuerte es vivir, a pesar del llamado de la muerte,
Con la vista y el corazón puestos en el corazón
y el cuidado de nuestros semejantes
tender la mano al amigo, al desconocido, al enfermo
al que se ha quedado solo,
es compartir lo que somos y lo que tenemos.

Tú debes ser fuerte.

El dolor nos ayuda a encontrarnos con nosotros mismos…

El dolor es lo único que nos hace fuertes, porque aquilatas lo que tienes y valoras lo que eres, para quién eres y con quién eres.
    

Acerca Redacción

También te puede interesar

Roche Por Ti, busca acompañar al paciente durante todo el proceso de su padecimiento

Durante el foro “Salud, tecnología e innovación: panorama actual y retos del futuro”, organizado por …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *