
Investigadores de la UNAM analizan el cauce como un sistema de alerta temprana para detectar riesgos sanitarios asociados a bacterias resistentes
Por: Redacción
LaSalud.mx, Ciudad de México, 16 de febrero de 2026 .- El río Querétaro se ha convertido en un espacio estratégico de investigación científica para identificar bacterias resistentes a antibióticos y otros agentes patógenos con potencial impacto en la salud pública, como parte de un proyecto desarrollado por especialistas del Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El estudio es encabezado por Julián Carrillo Reyes, investigador del Instituto de Ingeniería en su unidad académica Juriquilla, quien explicó que el objetivo es localizar evidencia genética de bacterias resistentes a medicamentos en el cauce del río, con el fin de anticipar riesgos epidemiológicos que podrían afectar a la población.

Del drenaje urbano al monitoreo de ríos
Carrillo Reyes detalló que esta investigación representa una nueva fase de un proyecto iniciado en 2001, enfocado originalmente en el análisis de aguas residuales urbanas para evaluar, en tiempo casi real, la circulación de agentes infecciosos y la resistencia antimicrobiana.
Durante su participación en la Reunión Informativa Anual 2026 del Instituto de Ingeniería, inaugurada por su directora, Rosa María Ramírez Zamora, el especialista explicó que el drenaje puede funcionar como un sensor comunitario altamente sensible, capaz de reflejar la salud colectiva de una población.
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Lecciones aprendidas durante la pandemia
Uno de los antecedentes clave del proyecto fue un monitoreo de 17 meses realizado durante la pandemia por COVID-19, cuando el equipo analizó aguas residuales en dos plantas de tratamiento para detectar residuos de SARS-CoV-2.
Ese ejercicio permitió anticipar olas epidémicas con hasta dos semanas de antelación, demostrando el valor del análisis ambiental como herramienta complementaria a los sistemas clínicos tradicionales de vigilancia epidemiológica.
Virus humanos y patógenos no reportados
El investigador, doctor en Ciencias Aplicadas, señaló que entre 2023 y 2024, mediante técnicas metagenómicas (metaviroma) y RT-qPCR, se logró identificar más de 20 virus humanos en muestras de aguas residuales.
Entre ellos se encontraron patógenos que no habían sido reportados clínicamente, como el virus de la viruela símica, lo que refuerza el papel del monitoreo ambiental para detectar circulación silenciosa de agentes infecciosos.
Resistencia antimicrobiana bajo presión humana
En colaboración con instituciones científicas de Brasil, el equipo evaluó la presencia de siete genes de resistencia antimicrobiana en cinco plantas de tratamiento de México y Brasil.
De acuerdo con Carrillo Reyes, los resultados mostraron patrones de circulación consistentes con presiones antropogénicas, es decir, relacionadas con la actividad humana y el uso intensivo de antibióticos.
Durante su exposición en el auditorio José Luis Sánchez Bribiesca, el investigador subrayó que este tipo de análisis permite comprender cómo los contaminantes emergentes se vinculan con bacterias resistentes y otros patógenos.

Ríos sin norma sanitaria
Uno de los retos identificados es que, si bien el monitoreo de agentes patógenos en aguas residuales está normado, no existe una regulación equivalente para los ríos.
Por ello, el trabajo desarrollado en el río Querétaro busca demostrar científicamente la presencia de estos agentes y sentar las bases para una futura norma de vigilancia sanitaria de ríos en México.
“Estamos realizando muestreos mensuales para identificar bacterias resistentes a antibióticos, contabilizar patógenos y evaluar cuáles representan un riesgo sanitario inminente”, explicó Carrillo Reyes.
Aerosoles y contaminantes emergentes
El estudio también incluye el análisis de aerosoles generados a partir del agua del río, una línea de trabajo que se desarrolla en el laboratorio de ingeniería ambiental del Instituto.
Estos datos se correlacionan con la presencia de antibióticos y otros contaminantes emergentes, con el fin de entender cómo interactúan con bacterias resistentes y patógenos en el entorno.
Ciencia con impacto social
Por su parte, Rosa María Ramírez Zamora destacó que la Reunión Informativa Anual del Instituto de Ingeniería permite identificar oportunidades de colaboración, así como desarrollos científicos susceptibles de transferencia a la industria y al gobierno.
“El objetivo es conocer los avances y contribuciones de cada área. Cada presentación refleja rigor científico, compromiso institucional y una clara orientación al bienestar social y al progreso tecnológico de México”, subrayó.
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D.E.

