Noticias

Los 9 tips para una alimentación sana en Semana Santa

Con el objetivo de colaborar en la prevención y control de los problemas de alimentación y de nutrición que enfrenta la población mexicana, el Instituto de Nutrición y Salud Kellogg’s (INSK) presenta un análisis sobre la alimentación adecuada durante el periodo de Semana Santa.  

 

“Cambiar nuestro ritmo de vida habitual, por motivos de descanso o vacaciones, no se contrapone a mantener un estilo de vida saludable”, comentó la nutrióloga del INSK, Carmen Haro.


Para ello, el INSK presenta algunas opciones de alimentación para esta época:

 

  1. Desayuna diario. Contribuye a mantener o elevar la energía de las personas y eliminar el deseo de consumir alimentos altos en calorías antes de la comida.

 

  1. No saltar comidas. Incluso en vacaciones, es importante establecer horarios para no omitir las tres comidas principales del día (desayuno, comida, cena); esto ayudará a las personas a mantenerse con energía a lo largo del día, además de que al mantener nuestro metabolismo activo, resulta más sencillo controlar el peso corporal.

 

  1. Refrigerios (colaciones). Para no llegar con tanta hambre a la siguiente comida, se recomienda buscar refrigerios bajos en grasa como: ensalada de frutas con ½ de youghurt bajo en grasa y unas cucharadas de cereal espolvoreado. En primavera existe una amplia variedad de estas opciones: fresas, mangos, mamey, naranjas, sandía. En caso de preferir un refrigerio salado, se puede recurrir a verduras picadas con limón y un poco de picante en polvo o 2 tazas de palomitas naturales.

 

  1. Tomar suficiente agua. La recomendación de los expertos es consumir alrededor de 2 litros de agua al día, lo que ayudará a mantener una piel saludable; además, en esta época de calor es probable que se pierda mayor cantidad de agua en el organismo, a través de la transpiración o sudor. Para aquellos que prefieran una bebida más refrescante, es posible agregar unas gotas de limón, hojas de menta o hierbabuena y hielos. Para un sabor dulce, es ideal una naranjada natural, o agregar menos de una cucharada de azúcar por vaso.

 

  1. No comer “de más”. Cuando hay una gran variedad de alimentos preparados, como en los buffets de los hoteles, se nos antoja probar todo, pero es muy importante cuidar el tamaño de las porciones y la variedad de los alimentos. Se recomienda servirnos sólo una vez de cada platillo en porciones pequeñas. A continuación algunos tips particulares:

 

o    Antes de servirnos,  observar los platillos para ver qué es lo que más se antoja, evitando dar una segunda vuelta.

o    Si hay varios platos fuertes, elegir sólo uno.

o    Incluir en todas las comidas frutas y verduras; iniciar siempre los alimentos consumiéndolas, de esta manera, al llegar al plato fuerte nuestro apetito disminuirá y, por tanto, comeremos menos.

o    Es probable que con el calor de la primavera se nos antoje una ensalada; se recomienda elegir aderezos como vinagretas, aceite de olivo y vinagre balsámico, limón y un poco de sal. Los aderezos cremosos pueden agregar grasa y calorías a la ensalada.

o    Evitar platillos ricos en grasa.

o    Utilizar platos pequeños, así podremos controlar mejor la cantidad de los alimentos a consumir.

o    En playa, aprovechar el consumo de pescado, que es un alimento que aporta grasas buenas para el corazón; su cantidad de grasa es poca y le da variedad a la alimentación. Lo ideal es que estén preparados a la plancha o tipo ceviche pues no se le agrega grasa como cuando son capeados o empanizados.

o   Comer únicamente la cantidad que requiere nuestro cuerpo y no continuar comiendo sólo porque “esta muy rico” o porque “ya está incluido”.

 

  1. Disfrutar los alimentos. Comamos sin prisa; masticar cada bocado varias veces facilita la digestión y nos ayuda a sentirnos satisfechos.

 

  1. Equilibrio. En caso de planear una cena abundante, procuremos desayunar y comer de manera ligera.

 

  1. Actividad física. Aunque estemos de vacaciones, tratemos de incluir alguna actividad física en la rutina diaria, como caminar, correr, andar en bicicleta, nadar o lo que más se adapte a nuestras posibilidades,  por lo menos 30 minutos al día. Por ejemplo, una caminata matutina por la playa pueden ayudar a mantener nuestra rutina de actividad física durante las vacaciones.

 

  1. Limitar bebidas alcohólicas. Además de no excedernos en el consumo de bebidas alcohólicas, siempre es más recomendable elegir bebidas que van acompañadas con agua mineral o refresco de dieta.

 

Seguir estas sencillas recomendaciones, permitirá que mantengamos un estilo de vida saludable, incluso en vacaciones.

Redacción

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

Related Articles

Back to top button