20 de noviembre, Día Mundial de la Infancia

A través de distintos proyectos educativos, INTERVIDA beneficia a más de 4.000 niños en los slums (barrios marginales) y a más de 2.000 en zonas rurales de Bangladesh, donde trabajan más de 5 millones de niños.

En El Salvador, lleva a cabo un proyecto para alfabetizar a más de 300 niños que trabajan en la producción y cosecha de la caña de azúcar

Además de los proyectos en regiones pobres donde es más evidente este fenómeno, INTERVIDA lleva a cabo la campaña %u201CHazlo tú mismo%u201D, que incide en la educación para luchar contra el trabajo infantil
 
Con motivo de la celebración del Día Mundial de la Infancia, el próximo 20 de noviembre, INTERVIDA incide en la importancia de trabajar de forma coordinada y desde la educación para hacer frente a un complejo problema que afecta a 218 millones de menores en el mundo: la explotación laboral infantil. La complejidad de este fenómeno se debe a los distintos factores que confluyen en el mismo, principalmente la pobreza, la falta de recursos, la falta de concienciación y la sobrevaloración del trabajo por encima de la educación en muchos de los países que sufren este problema. Al tratarse de un fenómeno complejo, con distintas causas, no existe una solución única, una fórmula mágica para encontrar la solución al mismo. En esta línea, diversos estudios defienden que las distintas acciones para erradicar el trabajo infantil (sensibilización, mejoras económicas, mayor implicación de los gobiernos,…) deben tener su base en la educación.
 
Son varias las razones que refuerzan la educación como herramienta prioritaria para eliminar el trabajo infantil. La escolarización impone límites a los horarios de trabajo y a su naturaleza y condiciones, y constituye el medio a través del cual los niños y jóvenes puedan acceder a un trabajo digno. Además, promover la educación en los menores es garantizar una mejor educación en las generaciones venideras, ya que los niños que se han beneficiado de la educación son más propensos a enviar a la escuela a sus propios hijos.
 
Las razones que llevan a apostar por la educación como herramienta más idónea para luchar contra esta lacra también tienen su explicación económica. Un estudio de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) señala que la eliminación del trabajo infantil y su sustitución por una enseñanza universal ofrece grandes beneficios que superan a los costos en una relación de más de seis a uno. La alfabetización de los niños, por ejemplo, además de garantizar su derecho a la educación y de alejarles de la explotación, generaría puestos de empleo cualificados y reduciría el gasto en el ámbito sanitario. En Bangladesh, paradigma de la explotación laboral infantil, donde más de cinco millones de niños trabajan y no asisten a la escuela,  INTERVIDA apuesta por la educación a través de diferentes proyectos educativos que lleva a cabo con 4.171 alumnos en 17 pathsalas (escuelas no oficiales ubicadas en los slums o barrios marginales). Estos alumnos reciben educación primaria y secundaria hasta octavo curso, y para noveno y décimo INTERVIDA brinda su apoyo con escuelas externas.
 
Consciente de la dificultad de erradicar de un plumazo la lacra del trabajo infantil, un problema con consecuencias nefastas para el desarrollo mental, físico y moral de los niños, INTERVIDA gestiona cinco escuelas para niños trabajadores, ajustándose a sus horarios y necesidades. Estas escuelas se basan en la importancia de garantizar la educación de los menores, a pesar de que las circunstancias extremas les hayan empujado a trabajar. Asimismo, el Centro de Acogida de Día de INTERVIDA presta asistencia a 90 niños, hermanos menores de los alumnos que acuden regularmente a las pathsalas, reduciendo la asistencia irregular y la tasa de abandono escolar de éstos, que en muchos casos deben hacerse cargo de los más pequeños. En lo que respecta a las áreas rurales, donde los niños trabajadores tampoco disponen de una educación accesible y con la mínima calidad,  INTERVIDA lleva a cabo un programa de educación integral para mejorar las oportunidades educativas de 2.082 niños en las áreas de Bhaluka, Trishal y Kaliganj. Junto con la mejora de las instalaciones escolares, este programa satisface otras necesidades básicas de los niños como salud, nutrición y un entorno favorable y positivo para el aprendizaje tanto en la escuela como en casa, promoviendo de esta forma una mayor participación de los padres en el proceso educativo de sus hijos.
 
 A pesar de que es en la región del sur de Asia y el Pacífico donde el problema del trabajo infantil se hace más evidente, con 127 millones de niños trabajadores, existen otras regiones donde los niños también ven amenazadas sus posibilidades de acceder a una educación mínima y de esta forma ven limitado su futuro y el de las futuras generaciones. El Salvador es uno de estos países en los que la falta de recursos empuja a muchos niños a trabajar, con el objeto de llevar una mínima aportación que alivie en parte las condiciones de vida de sus familias. En este país,
INTERVIDA lleva a cabo el programa de %u201CErradicación de las Peores Formas de Trabajo Infantil%u201D para garantizar la educación mínima a los menores que trabajan en la producción y cosecha de la caña de azúcar, donde hay muchos niños empleados en condiciones peligrosas. En este proyecto se trabaja a través de tres acciones concretas: atención a necesidades especiales de los niños con enfoque de derechos; atención a padres y madres de niños trabajadores; y procesos informativos y de sensibilización pública a actores sociales.
 
En lo que respecta a la primera línea de acción, INTERVIDA trabaja a través de ocho salas de nivelación, a las que asisten regularmente más de 300 niños trabajadores, que realizan actividades socio-pedagógicas, artísticas, deportivas y lúdicas para estimular su permanencia en la escuela durante todo el año. En cuanto al proyecto de atención a padres y madres de niños trabajadores, hasta el momento han participado 181 padres y madres en las 48 jornadas de sensibilización que se han llevado a cabo para incidir sobre las consecuencias del trabajo infantil. Para hacer partícipes a los adultos en la solución de este problema también se encuentran en funcionamiento seis círculos de alfabetización, a los que asisten 114 padres y madres de niños trabajadores. El programa contra el trabajo infantil que INTERVIDA lleva a cabo en El Salvador se completa con los procesos informativos y de sensibilización pública a actores sociales con diversas instituciones gubernamentales, y jornadas de sensibilización con docentes, en las que han participado 50 profesores de los 8 centros escolares en donde se desarrolla el programa.
 
Asimismo, INTERVIDA considera fundamental la labor de sensibilización y de concienciación de esta problemática por parte de los ciudadanos del Norte. Es por ese motivo, que desde el pasado 12 de junio, Día contra la Explotación Laboral Infantil, INTERVIDA desarrolla la campaña %u201CHazlo tú mismo, que no lo haga un niño%u201D (
www.hazlotumismo.org), que trata de concienciar a la sociedad de la importancia de la educación para erradicar el trabajo infantil. 
 

Acerca de Redacción

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

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