Para evitar la muerte de cuna o síndrome de muerte súbita del lactante, “se recomienda que el pequeño duerma con los padres los primeros seis meses de vida, ser alimentado al seno materno, acostarlo boca arriba, no colocar juguetes o plásticos sobre la cama, dormirlo sobre una superficie firme, no abrigarlo demasiado, no usar almohadas, mantener descubierta la cabeza del pequeño. Y algo muy importante, no fumar cerca del lactante”.
La doctora Virginia Cornejo Garduño, Jefa de Pediatría del Hospital General de Gineco Obstetricia 60 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) del Estado de México Oriente, al informar lo anterior señaló que la muerte de cuna, “es la muerte inesperada de un niño menor de un año de edad, en el que el episodio fatal ocurre aparentemente durante el sueño, y cuya causa no se logra explicar.
A la muerte de cuna, también se le conoce como «síndrome de muerte súbita infantil», «muerte en cuna» o «muerte blanca». Generalmente se encuentra muerto al bebé después de haberlo puesto a dormir, no mostrando signos de haber sufrido”.
Subrayó que se considera “síndrome de muerte súbita infantil (SMSL) si, después de una investigación post mórtem, la muerte permanece inexplicada. En esta investigación se incluye una autopsia, examen de la escena y circunstancias de la muerte y exploración del historial médico del bebé y de la familia”.
Se estima que se presentan dos casos por cada mil nacimientos en nuestro país. Su incidencia predomina en varones, con una proporción de 2:1. Después del mes de nacido y antes del año de edad, con un 90% de incidencia entre los dos y seis meses de edad.
La doctora Virginia Cornejo Garduño, consideró que pueden existir factores biológicos que predispongan a los bebés a presentar este síndrome de muerte súbita del lactante, como puede ser la disfunción o inmadurez del tallo cerebral que propicia, en el control de las siguientes funciones: cardiorrespiratorio, temperatura, regulación de respuesta dormir-despertar y el ciclo circadiano.
Asimismo dijo que existen factores maternos asociados al incremento del riesgo de muerte de cuna, en los que destacan: Bajo nivel socioeconómico, escaso o nulo control prenatal, multi paridad, inter genésico corto, retardo del crecimiento intrauterino, madre fumadora, madre adolescente, mal alimentada, antecedente de un hijo con muerte de cuna, o productos gemelares.
Resaltó que otro factor de riesgo que se presentan en la muerte de cuna es ser varón, tener entre cuatro y seis meses de edad, antecedente de prematura, bajo peso al nacer, asfixia intrauterina, ser alimentado con fórmula y biberón, dormir boca abajo, en un colchón muy blando, excesivamente arropado y estar expuesto a humo de cigarro.
Se puede prevenir la muerte de cuna disminuyendo riesgos de que se presente este problema y favoreciendo los micro despertares en el pequeño, afirma la especialista, a quien se le pregunta:
– ¿Qué es un micro despertar?
– “Son movimientos corporales que presentan los lactantes posteriores a un estímulo externo, mismos que se caracterizan por un sobresalto o aumento del tomo muscular, que coincide con un aumento de profundidad y amplitud de movimiento respiratorio y abdominal”.
– ¿Qué factores aumentan esta respuesta?
– “La alimentación al seno materno, el dormir a los lactantes boca arriba y practicar el colecho (o sea dormir con el bebé en la misma cama)”.
