El Día de la Salud Global del INSP se enfocará en la migración internacional.
El día de hoy el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) celebrará el Día de la
Salud Global, que en esta, su primera edición, abordará como tema central las
migraciones internacionales y su relación con la salud global, asunto prioritario en las agendas nacionales e
internacionales de investigación y cooperación técnica, así como en el
desarrollo e implementación de programas y políticas intersectoriales, en
virtud del elevado número de seres humanos que cotidianamente y por distintas
razones atraviesan las fronteras internacionales.
La salud global es un abordaje estratégico de la salud pública que
incorpora colaboraciones intersectoriales que trascienden disciplinas, con un
objetivo común: la promoción del bienestar y la salud poblacional en un marco
de equidad y compromiso mundial. De manera más específica, se trata de una
manera de ver y abordar la salud como un bien público mundial, como un tema de
justicia social y como un derecho universal, para lo cual analiza temas y
riesgos nuevos y reemergentes, privilegiando el trabajo con grupos
poblacionales en desventaja social, bajo los ejes de equidad, la ética y el
respeto a los derechos humanos.
Esta vertiente de la salud promueve además la
participación ciudadana, impulsa la interdisciplinariedad e intersectorialidad,
vincula a agentes económicos, políticos y sociales, traduce hallazgos a
acciones concretas y cuantificables, y enfatiza colaboraciones horizontales y
procesos compartidos entre países.
Dentro de las actividades programadas
para la instauración institucional de esta importante fecha, destaca una sesión
magistral en la que participarán el Dr. Tonatiuh Guillén, presidente del
Colegio de la Frontera Norte; la Dra. Eliana Olaizabal, directora de la Misión
México de la organización internacional Médicos Sin Fronteras; y el padre Flor
Maria Rigoni, director de la Red Casas de Migrantes.
La globalización ha propiciado un intenso flujo migratorio a
través de las fronteras internacionales, sobre todo por medio de movimientos de
sur a norte que han marcado no solo la agenda en salud de los próximos años,
sino también los sistemas de salud y, en particular, los de información
epidemiológica, que deberán poner atención especial para proteger la salud de los
migrantes, de quienes se desconoce el estado de salud y los factores que
intervienen en el deterioro de este durante el proceso de tránsito y retorno, lo
que representa un desafío debido a su compleja dinámica.
Actualmente
los migrantes constituyen un grupo en expansión que contribuye al crecimiento
demográfico, social, económico y político de los países de destino; sin
embargo, frecuentemente en estos países se observan marcadas inequidades entre
los migrantes y los residentes, sobre todo en relación con la salud. Esta situación
debe obligar al desarrollo de programas y políticas multinacionales que
involucren a los países de origen, tránsito y destino, para enfrentar los retos
de salud asociados con el fenómeno migratorio.
Es por ello que el fenómeno de la migración internacional se ha
convertido en uno de los ejes de la salud global, cuyos retos son muy variados
y sumamente complejos, y demanden acciones estratégicas multinacionales para
asegurar el bienestar de los migrantes y sus familias. En el caso de México, se
trata de un tema de especial relevancia, debido a la cercanía geográfica de
nuestro país con los Estados Unidos, que lo convierte en punto de origen,
tránsito, destino y de retorno de millones de mexicanos y personas de otras
nacionalidades, principalmente de naciones centroamericanas.
El proceso de
salud-enfermedad en los migrantes mexicanos debe ser analizado en cuatro
momentos de la migración: origen, tránsito, destino y retorno. Entender qué
pasa en cada uno de estos cuatro estadios resulta fundamental, ya que los
riegos a los que se expone el migrante en ellos son diferentes y conllevan,
también, no solo diferentes riesgos y necesidades de salud, así como distintas demandas
al sector en cuanto a estrategias de atención, sino, sobre todo, diversos
determinantes del estado de salud, por lo que no existe un perfil único de
salud de los migrantes mexicanos.
En el origen los
migrantes enfrentan ciertos riesgos que condicionan su situación de salud y que
comparten con los residentes no migrantes de las mismas localidades. En el
tránsito hacia Estados Unidos, el perfil de salud se encuentra relacionado con
las condiciones en que ocurre la movilidad, el estatus migratorio, la estancia
en la zona fronteriza y las características del cruce de la frontera.
En el
lugar de destino, por su parte, el estado de salud de los migrantes se asocia
con su estilo de vida y con sus condiciones laborales, ingresos y redes
sociales, así como con su capacidad de acceder a información y servicios
médicos en los Estados Unidos, entre otros factores. Se cierra el ciclo con el
retorno de los migrantes a sus lugares de origen en México, proceso a su vez
diferenciado, ya que, dependiendo de las condiciones de vida familiar y
laboral, así como del tiempo de permanencia en los Estados Unidos, los
migrantes pueden manifestar problemas de salud que los obligan a retornar a
México en busca de tratamiento médico.
Además de lo anterior, la migración de mexicanos hacia los Estados
Unidos involucra factores históricos, geográficos, económicos, sociales y
políticos, entre los más importantes, que da lugar a complejos circuitos
transnacionales caracterizados por un constante y permanente intercambio de
ideas, cultura, lenguaje, valores y estilos de vida.
El Programa de Salud Global del INSP fue creado con el objetivo de
promover un abordaje distinto para enfrentar los grandes retos de la salud
pública que conlleva la globalización. Desde
2002, el Instituto ofrece cursos sobre el tema a través del Programa de Verano,
y desde 2010 cuenta con un Programa Institucional de Salud Global que incorpora
actividades de docencia y capacitación, investigación y cooperación técnica,
entre ellas la impartición un diplomado en Salud Global y una Línea de
Formación para sus alumnos.
A través del Programa de Salud Global, el INSP espera continuar
organizando este evento una vez al año, con la participación de instituciones
académicas, gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil.

