Los nódulos provocan un abultamiento y si aparece en la glándula tiroidea la protuberancia es en el cuello, del 85 al 90 por ciento son benignos describe el doctor Héctor Gurrola, jefe de cirugía de cabeza y cuello del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del ISSSTE en la ciudad de México.
“Cuando un paciente presenta un nódulo tiroideo se procede a una exploración física y a realizar un historial clínico completo para ver las características del nódulo; se solicita un perfil tiroideo, en el caso de presentarse en esta glándula y de acuerdo a los hallazgos se determina si al paciente se le somete a una biopsia por aspiración o cirugía”, explica el especialista.
Estos tumores pueden ser menores de un centímetro o de cinco a seis centímetros de diámetro. Entre el 85 y el 90 por ciento de nódulos tiroideos (como el que fue extirpado al presidente Enrique Peña Nieto) son benignos; el resto tiene la posibilidad de ser malignos.
De acuerdo al tamaño y características el nódulo pudiera generar cierta ronquera o dificultad para tragar alimentos. El especialista explica que no todos los nódulos se extirpan mediante cirugía; depende del resultado clínico por medio del cual se determina si es maligno o benigno.
El tumor puede estar formado por tejido sólido o líquido, o de ambos materiales, y manifestarse en cualquier parte del cuerpo. No produce molestia o sintomatología, y de acuerdo con estudios, los nódulos tiroideos se manifiestan con mayor frecuencia en mujeres que hombres, con una relación de seis a uno.
A los pacientes que tienen el nódulo en la tiroides, es necesario extirparle la mitad de la glándula tiroidea, en ocasiones el remanente que queda no es capaz de producir la cantidad de hormonas necesarias para el cuerpo, y se les receta una hormona tiroidea que se toma por vía oral de por vida.
Si bien, los nódulos no presentan alguna manifestación, la persona al identificar el abultamiento en la cara anterior del cuello, debe recurrir en endocrinólogo que será el encargado de definir si la persona es candidata a cirugía e identificar las características del tumor.
El doctor Gurrola explica que se hace una incisión en el cuello para disecar los planos hasta llegar a la glándula tiroidea, se localiza el nódulo y se procede a extraerlo. Y el patólogo descartará si es tumor maligno.
Precisa que “en el caso particular del presidente de México se reportó que era un nódulo benigno, es probable que se le haya quitado la mitad de la glándula tiroidea y en tres meses se valorara si es candidato a recibir hormonas tiroideas complementarias”.