Soraya, una voz viva que ilumina el mundo de color rosa
México, D.F., 19 de Octubre (Redacción Salud Mundo de Hoy).- Cuando se tiene salud se pueden hacer miles de planes con diferentes propósitos, algunos se refieren al ámbito profesional, otros se centran en el plano familiar, sentimental, espiritual, físico, etc. Si el cuerpo funciona bien uno se puede dar el lujo de no tolerar, e incluso repudiar, imperfecciones físicas que no cumplen con los estándares de belleza que imperan en la sociedad.
Mientras muchas mujeres sufren porque sus senos son pequeños o porque no tienen la firmeza suficiente o porque no tienen dinero para someterse a una cirugía estética o porque tienen un busto demasiado voluminoso, otras sufren a causa de una desalmada enfermedad que llega sin hacer ruido, que no respeta condición social, económica, religiosa ni aspecto físico y que arrasa diariamente con la vida de miles de mujeres en todo el orbe, el cáncer de mama.
Una de esas mujeres fue la cantante Soraya, quien a pesar de que su cuerpo dejó este mundo el 10 de mayo del año en curso víctima del cáncer de seno, su espíritu y su voz siguen vivos iluminando de color rosa la mente de todas las féminas para que cuiden, atiendan y valoren sus senos.
Soraya Raquel Lamilla Cuevas era una mujer talentosa, llena de planes y expectativas como la mayoría de las mujeres. Se interesó por primera vez en la música a la edad de cinco años, mientras escuchaba a su tío tocando en Colombia. Sus padres le compraron una guitarra porque se dieron cuenta de la pasión que tenía por la música, y no se equivocaron porque a la edad de nueve años ya podía dominar el violín clásico. Su primera presentación en público fue como violinista en el Carnegie Hall de Nueva York.
Estudió también literatura inglesa, filosofía francesa y estudios de la mujer.
Comenzó a escribir sus propias canciones, en español y en inglés, cuando estaba en la secundaria. Para 1996 ya tenía un contrato de grabación con Polygram Latino/Island Records, y lanzó su primer álbum titulado “On Nights Like This”/En Esta Noche, con el que ganó un lugar importante en el gusto del público y la crítica.
Más tarde, ese mismo año, grabó su segundo álbum, “Wall of smiles”/Torre de marfil, con el que obtiene fama internacional. ¿Qué seguía? Una gira para promocionar el lanzamiento de su tercer disco en el año 2000 titulado “Cuerpo y alma” / I’m tours, que estaba a punto de salir al mercado, pero justo antes de que esto sucediera se le diagnosticó cáncer de mama, la misma enfermedad por la que había muerto su su madre, cuando Soraya tenía 22 años, y que también invadió a su tía materna.
Debido a que el cáncer detectado en la cantante se encontraba en la etapa III, se le realizó una mastectomía (extirpación quirúrgica de toda la mama) y se sometió a un tratamiento de quimioterapia, por lo que tuvo que dejar los escenarios por tres años. En el 2003 regresó con un nueva producción a la que tituló “Soraya”, y es a partir de esta fecha que deja escuchar su voz para luchar contra el cáncer de mama.
Soraya obtuvo durante este período grandes éxitos musicales, ganó dos Grammys Latinos, “la Antorcha de Plata” de Viña del Mar, realizó una gira e hizo actuaciones especiales con otras celebridades. Pero lo que más hizo sonar fue una voz que no intentaba ganar estatuillas, ni ventas, ni fama; era una voz que buscaba ganar la atención de mujeres de todas las edades para concienciarlas y educarlas sobre el cáncer mamario, una voz que promovía la autoexploración de los senos, el “chequeo” y la prevención como armas para luchar contra esta enfermedad.
Como vocera latina de la Susan G. Komen Breast Cancer Foundation, Soraya realizó giras por toda América para hacer un llamado a todas las jóvenes a informarse sobre este tipo de cáncer. Con el propósito de compartir públicamente su experiencia y animar a otras mujeres, escribió y grabó “No One Else”/Por Ser Quien Soy.
Consciente de que le quedaba poco tiempo de vida, la tonadillera publicó una carta dirigida a sus fans en su sitio oficial Soraya.com en la que manifestó, entre otras cosas:
"Mi historia física puede llegar a su fin, pero estoy segura que la que existe en el corazón de ustedes seguirá presente por la eternidad. Confío en que mi existencia dejará huella en la vida de ustedes beneficiando en un futuro a muchas mujeres y que la luz de mi vida iluminará la de muchas familias más.
Hoy no pierdo esta batalla porque sé que lo que he luchado no es en vano, si no que ayudará a vencer una batalla mayor, la de la detección temprana y prevención de este terrible mal.
Ahora les toca a ustedes seguir con nuestra misión. Deseo de corazón contagiarles mi amor a la vida y que seas tú, un canal que lleve a mucha gente este mensaje que puede salvarles la vida. Te pido comprendas la oportunidad que tienes ahora de prevenir un enemigo que puede acabar con tu vida".
El padecimiento de Soraya y su dolor fueron muy sonados porque se trataba de una celebridad y gracias a esto su mensaje de vida ha tenido gran alcance, pero hay miles de mujeres ordinarias, ricas y pobres, pero igual de valiosas, sufriendo los estragos del cáncer de mama.
Si tú hoy tienes la oportunidad de estar sana, abre los ojos y ve la vida de color rosa, el color de esta lucha. Autoexplórate, atiéndete y cuídate porque sí es posible que lleves a cabo todos tus planes, aún los relacionados con tu aspecto físico, pero con la seguridad de que dentro de tu organismo todo funciona bien.

