El silencio se rompe cuando se manifiesta cáncer de hígado o cirrosis
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud existen alrededor del mundo 180 millones de personas infectadas con Hepatitis C, una enfermedad que se mantiene callada por más de 20 años ya que no manifiesta síntomas de contagio al momento de contraerla; siendo muy probable que su detección se dé cuando se manifiestan los primeros síntomas de una afección severa del hígado que puede llegar a desarrollar cáncer de hígado.
Una vez detectada la Hepatitis C es importante controlar el virus con medicamentos específicos que ayuden al sistema inmununológico a inhibir la replicación vírica oportunamente. %u201CHoy en día, Peginterferon Alfa-2a es reconocido por su eficacia para tratar la Hepatitis C cuando se combina con Ribavirina, ya que logra resultados prometedores en aquellos pacientes que se encuentran en etapas tempranas pues detiene la progresión de la enfermedad con la más alta probabilidad de cura, cercana al 80% cuando se detecta y trata a tiempo%u201D, confirmó el Dr. Mauricio Castillo, Gastroenterólogo del Centro Médico Nacional La Raza.
De acuerdo con cifras recientes dadas a conocer por el Instituto Nacional de Salud Pública el 78% de los casos de Hepatitis C terminan en hepatitis crónica, 20% en cirrosis y 4% en hepatocarcinoma. Por ello, es necesario tener en cuenta los riesgos que conllevan ciertas prácticas para evitar posibles contagios.
%u201CSi se ha incurrido en algunas de las siguientes prácticas: sexo sin protección, uso de drogas ilícitas vía parenteral, tatuajes, perforaciones, acupuntura con materiales no desechables o no esterilizados y/o transfusiones sanguíneas realizadas antes de 1995, es importante que se realice una prueba de detección, ya que se corre el riesgo de haber contraído Hepatitis C y no saberlo%u201D, alertó el Dr. Mauricio Castillo.
El cáncer de hígado normalmente se desarrolla en las etapas más avanzadas de la infección por el virus de la Hepatitis C (VHC) haciéndose presente después de veinte o treinta años. El tipo de cáncer asociado al VHC se denomina carcinoma hepatocelular primario (CHC) y debe ser tratado directamente por un oncólogo u hepatólogo, quien determinará el tipo de tratamiento que se requiera y la esperanza de vida del paciente dependiendo de qué tan avanzado se encuentre el CHC.
Por otro lado, la cirrosis es un proceso por el cual las células hepáticas resultan dañadas o destruidas y se ven reemplazadas por tejido cicatrizado no funcional. La formación de grandes tejidos cicatrizados dificulta la circulación de la sangre a través del hígado, ocasionando la destrucción de más células hepáticas y la pérdida de la función del hígado, siendo causa también de cáncer de hígado.
%u201CEs de vital importancia realizar un diagnóstico oportuno y adecuado para evitar consecuencias catastróficas y así otorgarle al paciente, tanto una mayor posibilidad de cura, como una buena calidad de vida en todo su proceso%u201D, aseveró el prestigiado gastroenterólogo.
Roche tiene la misión de investigar y desarrollar tratamientos innovadores con el fin de mejorar la calidad de vida de los pacientes. Esto nos ha colocado como líderes mundiales en tratamientos para diversas enfermedades como Hepatitis C, entre otros padecimientos.