
La capacitación médica y la prevención buscan reducir fracturas por fragilidad y preservar la calidad de vida de las personas adultas mayores
Por: Redacción
LaSalud.mx, Ciudad de México, 12 de junio de 2026 .- Con el objetivo de reducir las complicaciones asociadas a la osteoporosis y las fracturas por fragilidad, el Instituto Nacional de Rehabilitación “Luis Guillermo Ibarra Ibarra” (INRLGII) ha fortalecido sus estrategias de detección oportuna mediante un programa de capacitación dirigido a profesionales de la salud que laboran en el primer nivel de atención, tanto en instituciones públicas como privadas.
La iniciativa busca fortalecer las competencias clínicas para identificar factores de riesgo, establecer diagnósticos tempranos, iniciar tratamientos oportunos y definir adecuadamente los criterios de referencia hacia unidades de segundo y tercer nivel. Como parte de esta estrategia, el instituto imparte el curso “Seguimiento del paciente adulto mayor con osteoporosis en el primer nivel de atención”, dirigido a médicos generales y especialistas interesados en mejorar la atención de esta enfermedad.
La jefa de la División de Rehabilitación Ortopédica del INRLGII, María de los Ángeles Soria Bastida, explicó que después de una fractura por fragilidad existe un mayor riesgo de presentar una segunda fractura osteoporótica mayor, fenómeno que se incrementa con la edad y que ocurre con mayor frecuencia en mujeres que en hombres. La especialista enfatizó que contar con herramientas para detectar oportunamente estos riesgos resulta esencial para evitar afectaciones a la funcionalidad, la independencia y la calidad de vida de las personas.
ÚNETE A NUESTRO CANAL DE WHATSAPP. LASALUD.MX LA REVISTA DE LA COMUNIDAD MÉDICA. ¡PORQUE LA SALUD ES PRIMERO!
Una enfermedad que suele avanzar sin síntomas
De acuerdo con Soria Bastida, el riesgo de sufrir fracturas aumenta significativamente después de los 65 años. Además, señaló que las mujeres enfrentan una mayor vulnerabilidad debido a los cambios hormonales asociados con la menopausia, particularmente cuando ésta ocurre antes de los 45 años, situación que acelera la pérdida de densidad ósea por la disminución de estrógenos. En los hombres, añadió, la deficiencia de testosterona también representa un factor relevante de riesgo.
La especialista advirtió que la osteoporosis continúa siendo una enfermedad subdiagnosticada, debido a que puede desarrollarse durante años sin manifestaciones clínicas evidentes. En muchos casos, explicó, el primer signo de la enfermedad aparece cuando ocurre una fractura ocasionada por una caída de bajo impacto o incluso por un golpe menor.
Al referirse a esta condición, señaló que la osteoporosis puede comportarse como una enfermedad silenciosa, ya que la fractura suele ser la primera evidencia de que el hueso ha perdido una parte importante de su resistencia estructural. Esta situación refuerza la necesidad de ampliar las acciones de tamizaje y vigilancia médica, especialmente entre mujeres posmenopáusicas.
Prevención desde etapas tempranas
La estrategia impulsada por el INRLGII también pone énfasis en la educación preventiva. Para la especialista, la construcción de una buena salud ósea debe comenzar desde edades tempranas mediante la adopción de hábitos saludables.
Entre las medidas recomendadas se encuentran una alimentación equilibrada rica en calcio, el consumo adecuado de vitamina D, la práctica constante de actividad física y una exposición responsable al sol, acciones que contribuyen al fortalecimiento de los huesos y ayudan a disminuir el riesgo de osteoporosis en etapas posteriores de la vida.
Asimismo, recordó que las personas adultas mayores deben acudir periódicamente a valoración médica y evitar esperar a la aparición de síntomas o fracturas para buscar atención especializada. Las revisiones preventivas permiten detectar factores de riesgo de manera anticipada, solicitar estudios diagnósticos cuando son necesarios y recibir orientación para fortalecer huesos y músculos, mejorar el equilibrio, la postura y la marcha.
Finalmente, la detección temprana, la capacitación continua del personal médico y la promoción de estilos de vida saludables constituyen herramientas fundamentales para prevenir fracturas por fragilidad y preservar la independencia funcional de las personas a lo largo del envejecimiento.
Esta nota, así como reportajes, entrevistas exclusivas, videos, podcast y más, los podrás encontrar en nuestra próxima edición especial digital de Temas Selectos en Salud.
LaSalud.mx La Revista de la Comunidad Médica.
Visita algunas de nuestras ediciones especiales en https://issuu.com/grupo-mundodehoy
D.E.
