
Activistas pidieron fortalecer el diagnóstico temprano y el acceso universal a tratamientos.
Por: Redacción
LaSaludMx .- En el marco del Día Mundial de la Respuesta al Sida, representantes de grupos comunitarios resaltaron la necesidad de fortalecer las acciones para incrementar el diagnóstico temprano del VIH. Esta iniciativa busca complementar los avances logrados, ya que el estigma y la discriminación continúan siendo desafíos significativos para el diagnóstico y la vinculación al tratamiento antirretroviral, que está disponible de manera universal.
Rodrigo Moheno, director de la organización México Vivo, expuso que la labor debe ir más allá, requiriendo la colaboración entre el gobierno, organizaciones comunitarias y organismos internacionales. “Recordamos con profundo pesar a las personas que no tuvieron acceso a tratamiento en los inicios de la pandemia de VIH. Por ello, impulsamos acciones que fortalezcan el acceso sin estigmas ni discriminación, tanto a diagnóstico temprano como al tratamiento antirretroviral”, afirmó.
Moheno destacó que uno de los avances más significativos del año fue la introducción de la auto-prueba de VIH, que permite a las personas tener un nivel de privacidad y acceso que puede ayudar a mitigar el estigma y fomentar la detección temprana. “Se estima que solo 7 de cada 10 personas que viven con VIH en México conocen su diagnóstico, lo que les permite acceder a tratamientos para mantener su salud y bienestar”, añadió.
El activista también mencionó que, en México, se han dado pasos importantes hacia las metas de ONUSIDA, cuyo lema en 2024 fue “Sigamos el camino de los derechos”. Esto busca garantizar que todas las personas tengan acceso a la calidad de vida que ofrecen los tratamientos de última generación, que controlan el virus en 1 a 2 meses y están disponibles de manera universal en las instituciones de salud.

Al hablar sobre el panorama actual de la pandemia de VIH, Moheno enfatizó que la respuesta a esta epidemia requiere esfuerzos multisectoriales, priorizando la salud de las personas y asegurando que se cuente con las herramientas y educación necesarias para prevenir, diagnosticar y atender a las poblaciones prioritarias.
Según datos de ONUSIDA, el número de personas que viven con VIH en México ha aumentado de 230,000 en 2010 a 360,000 en 2021. Por ello, se recomendó que quienes tienen vida sexual activa se realicen la prueba de detección del VIH al menos una vez al año.
El abordaje multidisciplinario, junto con estrategias de prevención combinada y acceso universal a tratamientos, resulta fundamental para alcanzar los objetivos de ONUSIDA. El concepto de Indetectable = Intransmisible representa una mejora en la calidad de vida, ya que las personas que viven con VIH y tienen un control virológico no son afectadas por el virus ni lo transmiten.
“En 2024, nadie debería desarrollar sida, pero aún queda mucho por hacer. Por ello, colaboramos con todas las instancias, tanto públicas como privadas, para mejorar el acceso a prevención y diagnóstico expedito para todas las personas que lo necesitan, de manera digna, sin estigmas ni discriminación”, concluyó Moheno.