Aunque la capacidad de recuperación del estómago es superior a la de otros órganos, con frecuencia lo sometemos a situaciones que pueden dañarlo y lo exponemos a enfermedades que van desde leves hasta muy graves, mismas que pueden prevenirse con unas sencillas recomendaciones, dijo el doctor Guillermo Espinosa Fuentes, coordinador de Enseñanza e Investigación de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 222 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Delegación Estado de México Poniente.
Lo más importante es tener una higiene adecuada, lavándose las manos antes y después de comer, y antes y después de preparar alimentos, de esta manera se pueden evitar infecciones gastrointestinales causadas por virus, bacterias (como Salmonella, shigella, o E. coli) o por parásitos. También se debe crear este hábito en los niños, que son propensos a padecer gastroenteritis infecciosas por la falta de higiene en las manos, comenta el especialista del Seguro Social.
Agrega que es recomendable comer por lo menos cinco porciones de vegetales, verduras y frutas al día, así como alimentos integrales y limitar el consumo de carnes rojas y procesadas. Mientras que para evitar la gastritis, se debe moderar el consumo de alimentos irritantes y alcohol; no comer alimentos en la calle para no contraer infecciones, hay que tener en cuenta que ciertos medicamentos así como la ingesta de sustancias corrosivas, pueden causar gastritis aguda.
Señaló que el uso de tabaco incrementa el riesgo de contraer cáncer de diversos tipos, entre ellos el gástrico, que es más común de lo que se piensa asimismo aconseja evitar el exceso de alimentos ahumados, conservas en vinagre y carnes y pescado salados.
Para evitar la dispepsia, es decir la sensación de incomodidad o ardor en la parte superior del abdomen, acompañada de agruras, eructos, náuseas e incluso vómito, recomendó el doctor Espinosa no comer en exceso, demasiado rápido o en intervalos irregulares además de evitar la ingesta de alimentos grasosos o excesivamente condimentados, la cafeína, el alcohol y los refrescos, que dañan la mucosa y resultan agresivos para el estómago.
Comentó que otro malestar común que aqueja a la población es el reflujo gastroesofágico, mismo que se presenta cuando un músculo al final del esófago no se cierra adecuadamente, ello hace que el contenido del estómago regrese hacia el estómago y lo irrite, provocando una acidez que puede hacerse crónica. Este malestar mejorará si se evitan las bebidas alcohólicas y las comidas condimentadas, grasosas o ácidas; si reduce las porciones de comida, evita comer antes de acostarse y mantiene un peso adecuado.
El médico del IMSS recomienda acudir a su Unidad de Medicina Familiar si padece alguno de estos síntomas; agruras o acidez que no mejora con los antiácidos, dolor abdominal severo, diarrea o vómito persistentes, pérdida de peso sin causa explicable y rastros de sangre en las heces, pues necesita ser valorado por el médico y recibir un tratamiento adecuado que permita una pronta recuperación de éste órgano tan importante.