● Los síntomas provocan inflamación, tos con flemas, fiebre, escalofríos, dolor y/o dificultad para respirar o tos con aumento o cambios en el color de las flemas
La neumonía es una inflamación del pulmón causada por bacterias, virus u otros organismos, los cuales pueden infectar los pulmones después de haber sido inhalados por las vías respiratorias, en ocasiones una bacteria normalmente inofensiva que se encuentre en la boca puede llegar a ser aspirada hasta los pulmones, menciona la doctora Martha Ariceaga Paredes, médico internista de la Unidad Médica de Atención Ambulatoria (UMAA) 231 adscrita a la Delegación Estado de México Poniente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
La especialista menciona que la neumonía también puede ser causada por una infección que se haya originado en otro órgano y que ésta llegue a los pulmones a través de la corriente sanguínea. Generalmente, la neumonía se desencadena cuando el sistema de defensa de una persona se encuentra débil, los síntomas provocan inflamación, tos con flemas, fiebre, escalofríos, dolor y/o dificultad para respirar o tos con aumento o cambios en el color de las flemas.
El diagnóstico de la neumonía se obtiene mediante la combinación de datos clínicos, los que se recogen en la exploración física y la demostración radiológica de que hay un organismo infiltrado, con ello se define el nivel de asistencia que se necesita y el posible tratamiento de la misma, tomando en cuenta otros factores como la edad del paciente y la gravedad de la neumonía.
Los gérmenes identificados en un principio y la respuesta del paciente al tratamiento ayudan a determinar si el antibiótico que se escogió inicialmente debe emplearse a lo largo de todo el tratamiento, el uso de dicho medicamento permite evitar la realización de pruebas diagnósticas de elevado costo, señala Ariceaga Paredes.
Si no hay respuesta al tratamiento una vez transcurridas 72 horas desde el inicio del uso de los antibióticos, debe considerarse la posibilidad de infección por organismos atípicos o resistentes, o bien, de una neumonitis de causa no infecciosa, el tratamiento de ésta puede llegar a durar de 14 a 21 días.
“Los factores más importantes que afectan el pronóstico y la evolución de la enfermedad, son la edad avanzada del paciente y la presencia de otras enfermedades, así como un retraso en el diagnóstico y el tratamiento, por ello recomiendo a los derechohabientes que ante la presencia de alguno de los síntomas mencionados anteriormente, acudan su Unidad de Medicina Familiar (UMF) a ser atendidos y recibir de manera oportuna, el mejor tratamiento de acuerdo al grado de avance de la enfermedad”.

