Nutrición y Cáncer

Por: Dr. Diego Arenas Moya, MNC, MBA, IFMCP

Oncologia.mx.- En pocos aspectos de la práctica médica tiene tanta relevancia una óptima atención  nutricional, como en el paciente con cáncer. Agradezco enormemente el honor de colaborar con los Editores huéspedes y autores del libro “Nutrición y Cáncer” a través del prólogo de un proyecto educativo interdisciplinario, como es el de Clínicas Oncológicas de Iberoamerica; a cuyo Comité Editorial felicito por contemplar e integrar un tema de tan alto impacto en los pacientes con cáncer, la nutrición y la Terapia Nutricional Especializada.

La nutrición es una ciencia en constante evolución, que ha venido cobrando cada vez mayor importancia y relevancia, por su alto impacto en la prevención y el mantenimiento de la salud, por su capacidad de impactar positivamente en la evolución de las enfermedades crónico degenerativas, y mejorando radicalmente la el pronóstico y resultado clínico del paciente hospitalizado, crítico y quirúrgico, cuando se implementa la atención nutricional a través de equipos interdisciplinarios.

La relación del cáncer con aspectos del estilo de vida es innegable y comprender el impacto que han tenido los cambios en la alimentación del ser humano, así como la propia industrialización en la generación, conservación y suministro de los alimentos en el aumento de la prevalencia de todo tipo de cáncer es un tema apasionante, que estoy seguro, traerá amplias discusiones y próximos cambios de paradigma entre profesionales de la salud y a nivel de la misma sociedad.

Las herramientas diagnósticas y terapéuticas en el mundo de la oncología representan parte de los avances más relevantes en la medicina moderna; por lo cual la integración de una óptima Terapia Nutricional, con una perspectiva funcional, debe ser también parte de la atención especializada de cada paciente oncológico.

Al nutrir estos pacientes existen perspectivas y áreas de oportunidad que van mucho más allá de cubrir requerimientos nutricionales, evitar deficiencias y prevenir o modular la desnutrición, a través de la elección o combinación adecuada de las vías oral, enteral y endovenosa.

Ampliar la visión con respecto al rol de la nutrición en el paciente con náncer implica integrar a la Terapia Nutricional aspectos de defensa y reparación del organismo; tales como la optimización del sistema inmunológico, la modulación de procesos inflamatorios que llevan a la caquexia y la optimización de la cicatrización de anastomosis y heridas en cirugía oncológica y de la regeneración de tejidos como las mucosas, que pudieran verse afectadas por tratamientos oncológicos. En relación a la asimilación de nutrientes, fundamental comprender el impacto psico-social y emocional de un diagnóstico como el cáncer en la ingesta de alimentos, así como el cuidar y reforzar la función digestiva, especialmente a nivel del epitelio intestinal, órgano clave no solo para la absorción de nutrientes, sino también para modular la inflamación y facilitar la producción de neurotransmisores. Fundamental al mismo tiempo el mantener la integridad estructural de los pacientes, conservando su masa muscular, el promover una óptima producción de ATP a nivel mitocondrial y facilitar la biotransformación hepática para un mejor metabolismo de los fármacos oncológicos, mejorando su tolerancia y efecto, disminuyendo su toxicidad y efectos secundarios.

A través de una mayor conciencia en los médicos del impacto tan profundo que tiene la optimización nutricional a nivel bioquímico, celular y funcional, especialmente en pacientes con cáncer, se logrará cada vez más la integración de verdaderos equipos interdisciplinarios, que logren implementar de forma oportuna y óptima los cuidados de atención nutricional, generando un ciclo virtuoso de experiencia, mejoría en la atención clínica, innovación continua e incluso investigación; que en conjunto promuevan una urgente evolución de la atención médico-nutricional oncológica y favorezcan positivamente la prevención del cáncer, la tolerancia a su tratamiento, así como el pronóstico, la sobrevida y especialmente la calidad de vida de los pacientes, incluyendo de forma ética y profesional los cuidados nutricionales paliativos del paciente terminal.

Enhorabuena por esta obra, pues sin duda aportará positivamente a esta evolución; mi reconocimiento al Instituto Nacional de Cancerología y a sus profesionales de la salud de muy diversas disciplinas, por el resultado obtenido de este gran esfuerzo coordinado, y mi inmenso agradecimiento por la oportunidad de compartir estas reflexiones alrededor de la Nutrición y el paciente con Cáncer.

Acerca de Redacción

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

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