Las muelas del juicio pueden extraerse sin complicaciones en personas con diabetes
En algunas personas, los terceros molares –o muelas del juicio– al brotar provocan el desplazamiento de los dientes aledaños y causan dolor e inflamación de la encía, por lo cual deben extrtaerse. En el caso de las personas con diabetes este procedimiento de extracción, con los cuidados necesarios, no representa ningún riesgo para su salud.
De acuerdo con la odontóloga Verónica del Rocío Espinosa López, adscrita a la Federación Mexicana de Diabetes, este tipo de muelas se extraen principalmente a jóvenes que padecen diabetes tipo I, ya que entre los 18 y 21 años de edad aparecen estos molares.
Sin embargo, pueden llegar a extraerse igual en personas con diabetes tipo II, padecimiento que hasta hace poco era más frecuente en adultos mayores de 40 años y que ahora, por el estilo de vida, la sufren personas muy jóvenes.
La doctora Espinosa López destacó que también pueden llegar a aparecer estos molares después de los 30 años, sobre todo cuando la persona se somete a otros tratamientos como la ortodoncia (corrección de los dientes en mala posición) donde son detectados en los estudios radiográficos, aunque esto se da en uno de cada 50 pacientes.
“Las muelas del juicio siempre vienen en parejas; sin embargo, hay pacientes a los que sólo les brotan las dos inferiores o superiores e incluso solamente uno de los pares de arriba o de abajo”, mencionó la odontóloga.
Abundó que cuando llega un paciente al consultorio por la aparición de las muelas del juicio el primer paso es realizarle una radiografía para saber si el molar todavía está cubierto por el hueso y la encía y necesita de una cirugía o ya está erupcionado, y sólo se lleve a cabo la extracción.
Paralelamente se realiza un historial clínico para conocer su estado metabólico (glucosa, colesterol, presión arterial) y saber de esta manera qué anestesia se va a aplicar durante la cirugía, así como los medicamentos como antibióticos para evitar una infección que se pueden indicar después del proceso de extracción.
Regularmente este tipo cirugías se realizan por la mañana cuando el paciente ya ingirió algún alimento y se aplicó su dosis de insulina o tomó su medicamento, además de haber revisado sus niveles de glucosa.
La doctora Espinosa López indicó que el procedimiento se inicia con una anestesia en la zona afectada y después se realiza la cirugía. Posteriormente se pide al paciente que regrese al día siguiente para verificar su proceso de cicatrización y entre los cinco y ocho días posteriores a la intervención se retiran los puntos.
Resaltó que la mayoría de los jóvenes con diabetes tipo I están muy conscientes de su enfermedad, ya que fueron diagnosticados desde muy pequeños y como resultado casi nunca existen complicaciones después de la extraccion del molar.
En contraste con los de tipo II que son personas que llevan con el padecimiento tres o cuatro años, y en ocasiones tardan más tiempo en asimilar su enfermedad; por consecuencia el especialista tiene que ser más estricto en su control metabólico.
En cuanto a los cuidados después de la extracción, es necesario mantener una higiene bucal adecuada, evitar alimentos que sean grasosos e irritantes, no fumar y tampoco tomar bebidas alcohólicas; guardar reposo mínimo de 24 horas después de la intervención y aplicarse fomentos de agua fría y cliente en la parte externa para disminuir la inflamación.
La especialista en diabetes advirtió que en el caso de que un paciente no éste cooperando y su control metabólico no esté estable, las complicaciones que puede presentar son infección y un proceso de cicatrización más lento.
Añadió que es importante que las personas que viven con diabetes asistan con el especialista en salud bucal entre cada cuatro y seis meses, para estar alerta ante cualquier cambio y se pueda intervenir a tiempo.
